- 13 de septiembre de 2024
Las grasas trans son las grasas industrializadas más nocivas que puede consumir el ser humano. Elevan el colesterol malo en la sangre y reducen el colesterol bueno. La Organización Mundial de la Salud tiene como objetivo erradicar la industrialización de estas grasas para el año 2023.

Existen dos tipos de grasas trans: las naturales y las artificiales. Las naturales se pueden encontrar en leche y carne en muy poca proporción. Las grasas trans artificiales son grasas vegetales a las que se le añade hidrógeno en procesos industriales.
Las grasas trans son fáciles de usar, económicas de producir y duran mucho tiempo. Suelen dar a los alimentos un sabor y una textura más agradables. Muchos restaurantes y establecimientos de comida rápida usan grasas trans para freír alimentos porque los aceites de esta naturaleza se pueden usar muchas veces en freidoras comerciales.
Estos son los productos que generalmente tienen grasas trans:
- Productos horneados, como pasteles, galletas y tartas.
- Palomitas de microondas
- Pizza congelada
- Masa congelada para galletas o panes.
- Alimentos fritos como papas fritas, donas y pollo frito.
- Crema de café deslactosada
- Margarina
Antes de 1990 no se sabía nada del efecto nocivo de estas grasas pero ahora ya se tiene bien documentada su acción en nuestro metabolismo.
Las grasas trans aumentan los niveles de colesterol malo y reducen los niveles de colesterol bueno en sangre. Su consumo aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. También está asociado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
La Ley de Etiquetado de Advertencia que está vigente en México obliga a las marcas que comercializan estos productos a avisar a los consumidores que están comiendo estos tipos de grasa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo erradicar el suministro global de estas grasas para el año 2023.




