- 20 de enero de 2026
Buscado desde 2022 por abuso infantil, Alejandro "N" permanecía prófugo cuando dio refugio a Eric Antonio "N", imputado por el feminicidio de Cindy y Teresita.

Antes de convertirse en la ruta de escape de un presunto feminicida, Alejandro "N" ya era un nombre ausente para las autoridades. Desde 2022 contaba con una orden de aprehensión por abuso sexual contra su hijastra de cuatro años en Cuautitlán, Estado de México. A pesar de ello, permanecía en libertad, oculto y con capacidad de ofrecer protección, vivienda y redes de apoyo a otra persona perseguida por la justicia.
Ese antecedente es el punto de partida que conecta dos investigaciones distintas, pero atravesadas por el mismo vacío institucional: un hombre buscado por violencia sexual contra una menor logró operar durante años fuera del radar oficial y, en ese margen, se convirtió en cómplice clave en la huida de Eric Antonio "N", acusado del feminicidio de Cindy y Teresita.

El refugio entre prófugos
De acuerdo con las autoridades, Eric Antonio "N" no huyó al azar. Tras el ataque ocurrido el 12 de enero en la colonia San Francisco Cascantitla, buscó deliberadamente a alguien que, como él, supuestamente sabía vivir fuera del alcance de la ley.
De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez, Eric Antonio ´N´ contactó a Alejandro ´N´ luego de cometer el doble feminicidio para que lo ayudara a escapar de la ley.
Alejandro "N" aceptó recibirlo en Acapulco, Guerrero. Le ofreció alojamiento en un departamento de la Unidad Habitacional Vicente Guerrero 200 y la promesa de ayudarle a conseguir empleo. Ambos compartían algo más que un escondite: una condición de prófugos sostenida por la ausencia de captura previa en el caso del abuso infantil.

Una orden de aprehensión que llegó tarde
Durante el operativo que culminó con la detención de Eric Antonio "N", las fuerzas federales y estatales descubrieron que el hombre que lo protegía no era un tercero incidental. Se trataba de Alejandro ´N´ quien contaba con una orden de aprehensión por abusar de su hijastra de 4 años en Cuautitlán.
La orden llevaba vigente desde 2022. Durante ese tiempo, Alejandro "N" logró desplazarse, establecerse en Guerrero y ofrecer apoyo logístico a otro presunto agresor, sin que su estatus legal impidiera su movilidad ni su capacidad de generar redes de protección.
Dos investigaciones, una misma falla
Mientras Eric Antonio "N" enfrenta prisión preventiva justificada por el feminicidio de su esposa Cindy y su suegra Teresita, Alejandro "N" quedó detenido no sólo por el delito de abuso sexual infantil, sino también por su presunta complicidad en la evasión del acusado.
Ambos casos avanzaron de manera paralela, pero sólo convergieron cuando el doble feminicidio activó un despliegue interinstitucional que incluyó a la FGJEM, SSPC, Defensa, Marina, Guardia Nacional, FGR y la Fiscalía de Guerrero. La captura simultánea reveló que una orden de aprehensión previa no fue suficiente para impedir nuevos vínculos de violencia.

La violencia que se reproduce en silencio
El Ministerio Público sostiene que Eric Antonio "N" es investigado como un hombre de conducta violenta, no sólo por el feminicidio, sino por agresiones previas a un menor de seis años. En ese mismo expediente aparece el testimonio de Damián, quien presenció los hechos y señaló que Eric Antonio estranguiló a ambas mujeres hasta acabar con sus vidas.
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Alejandro "N", por su parte, había sido señalado desde 2022 por violencia sexual contra una niña que estaba bajo su cuidado. Dos trayectorias distintas que convergieron en un mismo punto: la normalización del ocultamiento, la evasión y la impunidad previa a los hechos más graves.
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