- 20 de enero de 2026
La influencer Dulce Enríquez murió en Oaxaca luego de 10 días en terapia intensiva.

Antes de que su nombre quedara ligado a un accidente vial investigado por la Fiscalía de Oaxaca, Dulce Ivonne Enríquez Ramírez ya era una figura reconocible en el ecosistema digital del sur del país.
A los 20 años, combinaba la creación de contenido en redes sociales con dos emprendimientos propios: uno como maquillista profesional y otro enfocado en la venta de bebidas alcohólicas y botanas a domicilio, proyecto que apenas tres meses atrás había logrado consolidar con un local físico.
En Instagram superaba los 122 mil seguidores; en TikTok, más de 33 mil. Sus publicaciones mostraban una vida marcada por el mar, los viajes cortos, los bailes virales y una narrativa aspiracional común entre jóvenes creadoras de contenido que encontraron en las plataformas una vía de independencia económica y visibilidad.
Del espacio digital al silencio hospitalario
Esa presencia constante se interrumpió la madrugada del 9 de enero, cuando Dulce resultó gravemente lesionada en un accidente automovilístico ocurrido en el libramiento de Ocotlán de Morelos, a la altura del municipio de Santo Tomás Jalieza. Desde ese momento, su nombre dejó de circular solo en videos y fotografías para convertirse en un parte médico compartido con cautela por su familia.
Durante 10 días permaneció internada en estado crítico en un hospital privado de la colonia Reforma, en la ciudad de Oaxaca. Los médicos la mantuvieron en coma inducido con un pronóstico grave, a la espera de una desinflamación cerebral que permitiera intervenirla quirúrgicamente por traumatismo craneoencefálico. La evolución nunca fue favorable.
La confirmación de la muerte y el mensaje familiar
La tarde del lunes 19 de enero se confirmó su fallecimiento. La noticia no fue emitida por una autoridad ni por un parte institucional, sino por su hermana, Michell Enríquez, quien habló en nombre de la familia a través de redes sociales, el mismo espacio donde Dulce había construido su comunidad.
"Con el corazón profundamente roto, compartimos el doloroso fallecimiento de mi amada hermanita Dulce Ivonne Enriquez Ramirez. Queremos agradecer de todo corazón a cada persona elevó una oración, que nos envió un mensaje, una palabra de aliento o nos acompañó con su cariño en estos momentos."
En otro mensaje, añadió: "Dulce deja una huella imborrable en nuestras vidas y en nuestros corazones. Su recuerdo vivirá por siempre en nosotros."

El accidente y las preguntas abiertas
De acuerdo con reportes oficiales, el vehículo en el que viajaba perdió el control al tomar una curva y se precipitó a un barranco de aproximadamente 50 metros de profundidad. En el mismo percance resultó lesionado el presidente municipal de Huatulco, Julio César Cárdenas Ortega, quien días después fue intervenido quirúrgicamente por fracturas de costilla y lesiones en la cadera.
La Fiscalía General de Justicia del Estado abrió una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias del accidente, mientras el caso comenzó a adquirir notoriedad pública por la combinación de factores: una influencer joven, un funcionario municipal y una tragedia ocurrida fuera de agenda pública.
Once días después del accidente y tras el fallecimiento de Dulce, Cárdenas Ortega emitió un mensaje público en el que expresó su pesar: "Lamento profundamente el fallecimiento de la joven Dulce Ivonne Enríquez Ramírez, derivado del lamentable accidente ocurrido el 9 de enero de 2026".
Y agregó: "A su familia y seres queridos, expreso mis más sinceras condolencias y, con responsabilidad y sensibilidad, ofrezco mi solidaridad en este momento de dolor".

Violencia digital y revictimización tras el accidente
Mientras Dulce permanecía hospitalizada, su familia también enfrentó otro frente: la circulación de información falsa y mensajes de odio en redes sociales. El 11 de enero, Michell Enríquez denunció públicamente estas prácticas y advirtió que procederían legalmente.
"Lamentamos que se haya difundido información falsa sobre su fallecimiento, así como mensajes de odio y deseos de daño, lo cual constituye una forma de violencia digital y revictimización".
La familia informó que cuenta con evidencia documentada de perfiles, páginas y publicaciones que difundieron contenido falso u ofensivo, lo que abrió un nuevo debate sobre la exposición pública de las víctimas jóvenes y la falta de contención institucional frente a la violencia digital.
La última huella en redes
Entre sus publicaciones más recientes permanece un mensaje breve que hoy adquiere otro peso simbólico entre sus seguidores: "Dios siempre está y estará de mi lado".
La familia Enríquez ha solicitado respeto y empatía mientras se preparan para despedir a Dulce Ivonne, una joven cuya historia se construyó entre pantallas, emprendimientos y una visibilidad que, tras su muerte, expuso también las grietas de la conversación pública en torno a la tragedia.
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