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OPINIÓN

Las forjadoras: 100 mujeres que han contribuido a construir el sistema educativo mexicano

A cien años de la creación de la SEP, ¿quiénes son las mujeres que han contribuido de manera destacada, en estas 10 décadas, a la construcción de nuestro sistema educativo? ¿Por qué la SEP no las hace visibles?

OPINIÓN

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La Centena de MUxED busca la paridad de las mujeres en educación y también visibilizarlas.Créditos: Patricia Ganem

A cien años de la creación de la SEP, ¿quiénes son las mujeres que han contribuido de manera destacada, en estas 10 décadas, a la construcción de nuestro sistema educativo? ¿Por qué la SEP no las hace visibles? Aun siendo la educación una profesión eminentemente femenina, es difícil identificar y sistematizar el impacto que han tenido las mujeres en la construcción del sistema educativo. Con el proyecto La Centena, MUxED busca darle visibilidad a la brillante participación de muchas mujeres en la educación de México.

¿Conocen el Pasillo de los Profesores Ilustres en la Secretaría de Educación Pública (SEP)? ¿Saben ustedes cuántos maestros y maestras hay en ese emblemático corredor que simbólicamente celebra a todo el magisterio de México?

Con estas preguntas iniciamos, el año pasado, una aventura en la red de Mujeres Unidas por la Educación (MUxED), que aún está en curso. Advertimos que, de los 11 bustos dispuestos a lo largo del Pasillo, nueve son varones y solo dos son mujeres: Soledad Anaya Solórzano y Rosaura Zapata Cano. La primera, maestra y literata, fundó y dirigió la escuela secundaria no. 8 en la Ciudad de México; y la segunda fue pionera de la creación de los llamados Jardines de Niños en nuestro país. Inmediatamente nos empezaron a surgir nombres de mujeres que también merecían estar en ese recinto.

Esta primera reflexión dio lugar a que MUxED creara La Centena, con dos objetivos principales. El primero: proponer a la SEP que, con motivo de su centenario, completara el emblemático Pasillo con siete bustos más de mujeres destacadas en el ámbito educativo y, con ello, equiparar el número de mujeres y hombres representados. La segunda: identificar al menos 100 mujeres que, a lo largo de estas primeras diez décadas de la SEP, hubieran contribuido a construir el sistema educativo nacional.

Así, La Centena de MUxED busca la paridad de las mujeres en educación y también visibilizarlas, especialmente a quienes han tenido la sensibilidad de impulsar políticas públicas, proyectos y programas, además de estrategias que han trascendido y han dejado huella en la educación de México. La Centena es un proyecto de investigación, sensibilización y difusión de la participación de las mujeres en la educación.

El 14 octubre de 2021, MUxED hizo la solicitud formal a la SEP[1] para incluir en el Pasillo los bustos de: 1) Rita Cetina Gutiérrez (1846-1908, Maestra pionera de la educación laica en Yucatán), 2) Estefanía Castañeda Núñez (1872–1937. Precursora de la educación preescolar), 3) Eulalia Guzmán Barrón (1890-1985, Jefa del primer Departamento de Alfabetización del país), 4) Amalia González Caballero (1898 – 1986, Subsecretaria de Asuntos Culturales de la SEP de 1959 a 1964), 5) María Lavalle Urbina (1908–1996, Subsecretaria de Educación Elemental, Directora de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos y Presidenta de la Academia Mexicana de la Educación), 6) Guadalupe Elizondo Vega (1935–2020, Precursora de la Educación Inicial en nuestro país, logrando el reconocimiento de este nivel educativo como un derecho de la infancia), y 7) Margarita Gómez Palacio (1940–2018, Primera mujer Directora General de Educación Especial, creadora del Programa Nacional de Fortalecimiento de Lectura y Escritura y pionera en la investigación de los procesos de aprendizaje de la lectura).

A esta solicitud de MUxED se sumaron, por la vía de una petición abierta, otras 3,200 personas más. Después de algunas reuniones con funcionarios, la SEP manifestó plena aceptación para que el Pasillo cuente con un número paritario de hombres y mujeres.

Al momento de escribir estas líneas, sabemos que un comité interno de la propia Secretaría ha procedido a seleccionar a siete eminentes profesoras cuyas efigies se integrarán al Pasillo en el curso de los siguientes años. Aunque no tenemos precisión sobre la selección final, anticipamos que habrá coincidencia en algunos de los nombres.

De nuestro lado, definir a estas siete mujeres trazó un camino en la identificación del extraordinario trabajo que, a lo largo de los años, han realizado muchísimas más mujeres para orientar las decisiones sobre la consolidación de los niveles educativos, el diseño de los libros de texto, la ampliación de la matrícula en los niveles medio superior y superior, la creación de sistemas de información para dar seguimiento a los alumnos, el impulso a la creación de redes de maestros, la capacitación y formación continua de las y los maestros, el fomento a la lectura, la creación de bibliotecas escolares, entre muchos otros aspectos importantes de la consolidación del sistema educativo.

Esta investigación ha presentado muchos retos. Especialmente porque la información está muy dispersa y no ha sido sistematizada. Es un primer esfuerzo que esperamos se consolide en una publicación, o en varias. También que dé lugar a que instituciones especializadas tomen la estafeta para continuar este ejercicio de investigar sobre la contribución de las mujeres en la educación, a fin de profesionalizarlo y consolidarlo.

A partir de la decisión de investigar sobre la contribución de las mujeres los descubrimientos han sido muchos. Destacamos estos:

En el caso mexicano, la invisibilización de las mujeres en el sector educativo obedece a usos y costumbres del ejercicio de la política nacional. Parece ser que hemos asumido con mucha obediencia eso de que “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. Máxima que no solo aplica a los matrimonios sino también a quienes han ocupado la silla de Vasconcelos, como secretarios de educación.

Detrás de José Manuel Puig estuvo María Luisa Ross Landa quien fundó y dirigió la primera radiodifusora educativa de México para transmitir masivamente educación y alfabetización, emisora que años más tarde se convirtió en Radio Educación.

Detrás de Jaime Torres Bodet, en su primer periodo, estuvieron Leonor Llach Trevoux, directora de la Biblioteca de la SEP, y Angélica Castro de la Fuente Jaramillo, impulsora de la educación indígena. En su segundo periodo, Torres Bodet contó con Amalia González Caballero de Castillo Ledón, la primera mujer en México en ocupar el cargo de subsecretaria. Ella, unos años antes, había participado activamente en favor del derecho de la mujer a "votar y ser votada".

Detrás de Víctor Bravo Ahuja estuvo Carlota Rosado Bosque (1976) quien participó activamente en la reforma educativa de ese sexenio. Miguel Limón Rojas tuvo como Coordinadora de Asesores a Julieta Guevara Bautista (1995).

Ninguna de ellas ocupó la silla de Vasconcelos. En 100 años, la SEP ha tenido 44 secretarios y ninguna mujer ocupó el cargo en el siglo XX. Josefina Vázquez Mota rompió con esa tradición exclusivamente masculina convirtiéndose en la primera secretaria, en diciembre de 2006.

La SEP ha estado dirigida por una mujer menos de 5% del tiempo, de su creación a la fecha. Muchas mujeres pensamos que esta tradición constituye un “techo de cristal” invisible que hasta ahora ha sido difícil de romper.

La idea de que la mujer tiene como papel principal la maternidad y la economía del cuidado se rompe con perfiles como los que han surgido de esta investigación. Muchas de ellas, además de haber sido madres y cuidado de sus hogares, también realizaron un trabajo extraordinario como funcionarias públicas. Baste mencionar como ejemplo a estas tres mujeres:

Guadalupe Ceniceros de Pérez Zabaleta (1909-1968), Directora de Escuelas Normales Rurales y Regionales Campesinas, integrante de la Comisión Permanente de la UNESCO en México y asesora del Consejo Nacional Técnico de la Educación.

Eloísa Berastain Márquez (1929-2013) realizó los primeros trabajos formales para la educación de adultos.

Alejandra Rangel Hinojosa (1946-2020) impulso la educación artística y, de 2001 a 2003, coordinó el Programa de Educación Artística de la Secretaría de Educación Pública. 

Todavía hoy este debate sigue vigente: ¿Se puede ser buena madre y profesionista a la vez? Contamos con estos y muchos otros ejemplos que son evidencia clara de cómo las responsabilidades familiares pueden compaginarse con las profesionales, sin demérito de ninguna de las dos. Las mujeres hacemos aportaciones importantes en cualquier campo en el que decidamos participar y dejamos huella.

Un sector, como el educativo, que está feminizado (51% del magisterio nacional es femenino, 71% en educación básica), debe reconocer el esfuerzo de muchas mujeres que han sentado buena parte de los cimientos de lo que ahora es nuestro complejo Sistema Educativo Nacional.

El propósito de La Centena es invitar a sumar esfuerzos para aprovechar la experiencia, sensibilidad, tesón e inteligencia de las mujeres profesionales para que ocupen cargos de alta responsabilidad, a lo largo y ancho del país, para dirigir los destinos de la educación mexicana.

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[1] Esta es la carta que MUxED envió a la SEP, el 14 de octubre de 2021: https://static1.squarespace.com/static/6099240bad6d965251432904/t/6167a841751a860969592ebe/1634183234483/Carta+a+la+Secretaria+de+Educacion+Publica_FINAL+13oct21.pdf