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Restaurante de lujo le niega el acceso a una mujer por ir peinada con trenzas

Un restaurante fue acusado de discriminación por una clienta a quien no dejaron pasar por llevar un peinado de trencitas

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Créditos: Redes sociales

El restaurante Peperoni, un establecimiento de lujo ubicado en Santo Domingo, República Dominicana, se vio envuelto en una polémica luego de que una mujer los denunciara por discriminación después de que le prohibieron la entrada por ir peinada con trencitas, a pesar de que tenía una reservación.

Fue su esposo, identificado como Ynti Eusebio, quien denunció a través de su cuenta de Twitter la discriminación que vivió su esposa, Nicahuri Belén Berroa, al acudir con un grupo de amigas al restaurante de lujo para celebrar su cumpleaños.

"Mi esposa estuvo de cumpleaños el pasado 16 del mes en curso y hoy sus amigas quisieron celebrarlo y reservaron en un restaurante del DN llamado Peperoni. Cuando las chicas llegaron a mi esposa no la dejaron entrar porque se hizo trenzas en su pelo y le arruinaron la noche", escribió el esposo de Nicahuri.

Twitter

Además, el usuario señaló que aunque su esposa iba muy bien vestida, fue al lugar equivocado pues consideró que en el restaurante Peperoni solo pueden ir a celebrar "las pelo fino de blanca tez" y lamentó el racismo del establecimiento, a pesar de estar ubicado en un país de mulatos. 

Sin embargo, el caso no se quedó en una denuncia en redes sociales y la pareja decidió proceder legalmente contra el restaurante por discriminación. Después de escuchar a ambas partes, la fiscal del caso, Danissa Cruz, logró una conciliación entre la cliente Nicahuri Belén Berroa y John Pierre Bahsa, el propietario de Peperoni.

Bahsa alegó que lo ocurrido en su restaurante se trató de un mal manejo de comunicación y no de un acto de discriminación por la apariencia física de la clienta. Por el contrario Nicahuri Belén señaló que cuando hizo la reservación los empleados no le dijeran nada sobre el código de vestimenta.

Como parte de la conciliación, el empresario se comprometió a dar una disculpa pública a Belén Berroa, así como a capacitar a sus empleados para evitar la discriminación por razón de color, etnia, discapacidad ni cualquiera otra condición.

En redes sociales el caso dividió opiniones, pues mientras algunos usuarios pidieron un alto a la discriminación contra personas mulatas, otros se pusieron del lado del restaurante, alegando que los locales tienen derecho de contar con sus propias reglas y se deben respetar.