- 28 de noviembre de 2025
El estudiante acusó a la Fundación Politécnico de revictimizarlo y dejarlo sin apoyo tras denunciar violencia académica en Reino Unido.

El sueño de José Ángel Salazar de estudiar un doctorado en Ciencias Biológicas en la Queen Mary University of London se derrumbó después de denunciar acoso académico por parte de su supervisor. Tras hacerlo, la Fundación Politécnico, responsable de financiar su estancia en el extranjero, lo dio de baja del programa, dejándolo sin recursos y en riesgo de perder su visa de estudiante.
En enero de 2024, Ángel viajó a Londres con una beca conjunta del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Fundación Politécnico. Sin embargo, durante el primer año comenzó a sufrir acoso académico que afectó su salud mental. Luego de meses de hostigamiento, decidió denunciar ante su universidad, la cual confirmó la veracidad de los hechos y le ofreció cambiar de supervisor para continuar sus estudios.

La institución londinense le pidió pausar temporalmente su proyecto mientras formalizaban la asignación del nuevo asesor. Pero, en mayo de 2025, la Fundación Politécnico dejó de depositarle la beca y posteriormente lo dio de baja, argumentando "abandono del programa". A pesar de haber enviado documentación que acreditaba su denuncia y el proceso de cambio de tutor, la fundación nunca respondió.
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Tras la denuncia, José se quedó sin recursos ni respaldo institucional
Ángel asegura que fue víctima de violencia institucional, pues ni la Fundación Politécnico ni el IPN asumieron responsabilidad. "Todo esto por atreverme a alzar la voz y decir ´no más violencia´. Logré salir de un ambiente violento, pero terminé siendo víctima otra vez, ahora de quienes debían protegerme", expresó.

El estudiante ha sobrevivido con trabajos temporales en Londres y apoyo limitado de su universidad, que le dio un plazo para resolver su situación financiera. Si no logra cubrir el equivalente a 1.5 millones de pesos por colegiatura, podría ser dado de baja formalmente, lo que implicaría la cancelación de su visa de estudiante.
Ángel pidió la intervención del Gobierno Federal y la Secretaría de Educación Pública para investigar cómo se manejan los convenios internacionales del IPN. También exigió establecer protocolos claros para proteger a estudiantes mexicanos en el extranjero. "No quiero que mi caso genere miedo a quienes piensen alzar la voz, sino que sirva para que no vuelva a pasarle a nadie", concluyó.
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