- 08 de mayo de 2026
Cinco películas que se alejan del ideal de la madre perfecta para explorar una maternidad marcada por el desgaste emocional, la culpa, la distancia afectiva y la crisis de identidad.

La maternidad ha sido una de las figuras más idealizadas dentro del cine: una experiencia asociada casi siempre con el amor incondicional, la entrega absoluta y una especie de fortaleza emocional ilimitada. En ese imaginario, la madre suele aparecer como un centro estable, protector y moralmente impecable, incluso cuando todo a su alrededor se desmorona.
Pero el cine contemporáneo ha comenzado a tensar esa imagen. Cada vez más historias se atreven a mostrar que la maternidad también puede estar atravesada por el agotamiento, la culpa, la depresión, la frustración e incluso el rechazo. Lejos de ser una negación del vínculo materno, estas películas amplían su espectro emocional: lo vuelven humano, contradictorio y, en muchos casos, incómodo.
Estas son cinco películas que rompen con el ideal perfecto y proponen otras formas de mirar la maternidad:
Nightbitch
La película sigue a una mujer que ha dejado su vida profesional para dedicarse por completo a la crianza de su hijo. Lo que comienza como una rutina aparentemente normal se transforma en una exploración cada vez más extraña del cansancio, la identidad perdida y la rabia contenida.
La protagonista comienza a experimentar cambios físicos y emocionales que funcionan como metáfora del desgaste extremo que puede implicar la maternidad contemporánea, donde la identidad personal parece disolverse entre tareas domésticas, cuidado infantil y expectativas sociales.
En ese proceso, incluso comienza a percibir —y encarnar— una transformación que la acerca a lo animal, específicamente a la figura de un perro, como expresión de su instinto, su rabia y su pérdida progresiva de identidad.
We Need to Talk About Kevin
La película sigue a Eva, una mujer que desde el embarazo y los primeros años de crianza de su hijo Kevin percibe una relación marcada por la distancia emocional, el rechazo y la falta de conexión. A través de una narrativa fragmentada entre pasado y presente, se reconstruye cómo Kevin crece mostrando conductas cada vez más perturbadoras y hostiles, mientras Eva intenta —sin éxito— entender o encauzar su comportamiento.
La historia avanza hasta un acto de violencia extrema cometido por Kevin en su adolescencia, que redefine por completo la vida de ambos.
A partir de ese punto, la película se centra en Eva enfrentando las consecuencias sociales, personales y psicológicas del suceso, así como la carga de culpa que recae sobre ella como madre. Más que explicar el origen de la violencia, el filme explora la imposibilidad de la maternidad idealizada cuando el vínculo materno-filial está fracturado desde el inicio.
The Babadook
En apariencia, es una película de terror sobre una presencia sobrenatural que acecha a una madre y su hijo. Sin embargo, el verdadero núcleo de la historia es emocional: el duelo no resuelto tras la muerte del padre, el aislamiento de la madre y la dificultad de sostener la crianza bajo un desgaste psicológico constante.
La criatura que aparece en la historia funciona como una manifestación del dolor, la depresión y la violencia emocional reprimida dentro del hogar.
The Lost Daughter
La película sigue a una mujer que, durante unas vacaciones, se ve confrontada con recuerdos de su propia maternidad. A partir de un encuentro con una joven madre, comienzan a emerger recuerdos incómodos sobre su experiencia criando a sus hijas, marcados por la ambivalencia, el agotamiento emocional y decisiones que se alejan por completo del ideal materno tradicional.
La película rompe con la idea de que todas las mujeres viven la maternidad como un instinto natural y amoroso.
Tully
La historia retrata a una madre de tres hijos que atraviesa un estado de agotamiento físico y emocional extremo después del nacimiento de su bebé más pequeño. La película pone en primer plano la rutina desgastante, la falta de sueño, la pérdida de identidad personal y la presión de "ser una buena madre" en todo momento.
A través de la aparición de una niñera nocturna, la historia abre un espacio para reflexionar sobre la carga invisible que muchas mujeres enfrentan durante la crianza.
En conjunto, estas películas no buscan destruir la idea de la maternidad, sino complejizarla. Lejos del relato perfecto, muestran una experiencia atravesada por contradicciones: amor y rechazo, cuidado y agotamiento, conexión y distancia. El resultado es una representación más honesta, que se aleja del ideal para acercarse a lo humano.
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