- 03 de abril de 2025
A través de la historia de dos hermanos y un perro enfermo, Goya construye un relato íntimo sobre la infancia, el duelo y los lazos que nos sostienen en medio de la adversidad.

Dicen que los perros nos conocen mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos. No juzgan, no guardan rencores y, en los peores momentos, son los primeros en ofrecernos consuelo sin pedir nada a cambio. Esa conexión inexplicable entre humanos y animales es el corazón de Goya, la ópera prima de Pablo Orta, que llega a los cines después de un largo recorrido en festivales.
La historia de la película surgió de una pérdida cercana en la vida del director. "Quería hablar sobre el duelo y cómo afecta todos los aspectos de nuestra vida", cuenta Orta en entrevista con Quinto Poder. Pero en lugar de abordarlo desde el drama convencional, encontró una metáfora en un perro de barrio.

"Los animales despiertan en nosotros emociones que rara vez mostramos con otras personas", explica. Así surgió Goya, una película que, a través de la historia de dos hermanos y un perro enfermo, muestra la vulnerabilidad de la infancia, el peso de la culpa y la urgencia de encontrar un refugio emocional cuando todo alrededor se desmorona.
¿De qué trata Goya, la ópera prima de Pablo Orta?
La cinta sigue a César (Eutimio Fuentes) y Mateo (Mateo Valles), dos hermanos que enfrentan una situación complicada en casa. Su único respiro es Goya, el perro de un vecino, al que el hermano menor ama como si fuera suyo. Cuando el animal enferma, hacen todo lo posible por ayudarlo, sin saber que, en el proceso, también están tratando de salvarse a sí mismos.
Para Fuentes, quien interpreta a César, la clave del personaje era la culpa. "Desde el principio quisimos que esa emoción impregnara cada escena", dice. La actuación es contenida, llena de silencios que dicen más que las palabras. Y es que Goya no es un drama convencional, sino un retrato de la cotidianidad, donde el dolor y el amor conviven en los pequeños gestos.
,"Creo que se es un personaje muy complejo dentro de todo, más porque vive en el pensamiento, está cargando muchísimas situaciones al mismo tiempo, todo lo que desencadenan los sucesos con su mamá, con su hermano y hacia dónde va todo, todas estas relaciones que implica el contacto de Mateo con Goya, de Mateo con él y lo que les depara", dijo.

Filmada en las calles de Guadalajara, Goya nos muestra un México real: vecinos que se cruzan sin hablar, niños que crecen sin que nadie lo note, afectos que se sostienen en lo poco que hay. Es una película que se apoya en la cotidianidad para construir una historia profundamente empática, donde los lazos humanos y el cuidado mutuo se convierten en el eje de todo.
El camino para llegar a los cines no fue fácil. Goya estaba lista para filmarse en 2020, pero la pandemia lo cambió todo."Tuvimos que reconstruir la película después de un año y medio", recuerda Orta. Aún así, la espera valió la pena. Con premios en festivales como Guadalajara y Ensenada, y reconocimientos a sus actores, la cinta llega este 3 de abril a salas de cine.
"Queremos que la mayor cantidad de personas la vean, eso es al final lo único que queremos. Entonces, si creo que ahorita se dieron las condiciones para su estreno, tomó mucho tiempo, pero creo que fue para lo mejor. Aunque Otimio seguro se está muriendo de que se estrene desde hace mucho tiempo", señaló el director.
Goya es, sin duda, una hermosa película que nos muestra cómo, en el amor por un animal, a veces encontramos la manera de comprendernos a nosotros mismos.
Síguenos en WHATSAPP y suscríbete a nuestro NEWSLETTER para continuar siempre informado.
Notas Relacionadas
2
3