- 27 de mayo de 2026
La comparecencia de Maru Campos ante la FGR por el caso de agentes extranjeros en Chihuahua reavivó el enfrentamiento con Javier Corral.

La confrontación política y judicial entre la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el senador Javier Corral volvió a escalar esta semana en medio de investigaciones federales, acusaciones de persecución política y un nuevo frente legal derivado del fallido operativo en el restaurante Gin Gin de la Ciudad de México.
La mandataria estatal acudió este miércoles a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la colonia Doctores para responder al citatorio relacionado con la investigación abierta por la participación de agentes extranjeros —presuntamente vinculados a la CIA— en un operativo realizado en la Sierra Tarahumara.
Sin embargo, aunque se presentó físicamente, rechazó rendir declaración bajo el argumento de que cuenta con inmunidad constitucional por el cargo que ocupa.
El episodio ocurre en un momento especialmente delicado para la gobernadora panista, quien enfrenta simultáneamente presiones políticas desde Morena, una solicitud de juicio político y otro procedimiento judicial derivado de la denuncia presentada por Corral tras el intento de detenerlo en agosto de 2024 en el restaurante Gin Gin.

El operativo en Chihuahua que detonó la investigación federal
El origen de la actual crisis se remonta al operativo realizado el 17 y 18 de abril en el municipio de Morelos, Chihuahua, donde autoridades estatales desmantelaron un narcolaboratorio en la Sierra del Pinal.
La operación terminó marcada por una tragedia: murieron cuatro personas, entre ellas dos agentes estadounidenses presuntamente ligados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), además de integrantes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua.
La revelación sobre la presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano encendió alarmas políticas y diplomáticas. La FGR abrió entonces una carpeta de investigación por posible ejercicio indebido del servicio público, ante la sospecha de que personal extranjero habría participado en tareas operativas sin autorización formal del Gobierno federal.
El caso tomó mayor dimensión cuando la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente la participación de agentes estadounidenses en el operativo y señaló que la actuación del gobierno de Chihuahua habría rebasado los límites legales en materia de soberanía.
Poco después, legisladores de Morena promovieron una solicitud de juicio político contra la gobernadora.

Maru Campos rechaza declarar ante la FGR
Aunque acudió al citatorio en la Ciudad de México, Maru Campos entregó un escrito en el que dejó claro que no reconocía la procedencia de la diligencia.
“No comparezco para rendir entrevista en calidad de testigo ni para sujetarme a acto de investigación alguno. Acudo para responder a un oficio que contiene un citatorio ambiguo, internamente incongruente y carente de la debida fundamentación y motivación”, señaló.
La gobernadora argumentó que cualquier intento de obligarla a declarar, incluso como testigo, resulta improcedente mientras mantenga el fuero constitucional derivado de su cargo.
“Declarar improcedente recabar mi entrevista en cualquier modalidad de comparecencia y calidad, así como practicar cualquier acto de investigación de contenido personal en mi contra, por carecer esa Representación Social de competencia para tal efecto, mientras subsista la investidura constitucional que ostento”.
Campos sostuvo además que el documento enviado por la FGR presentaba inconsistencias jurídicas, ya que, aunque se le citaba como testigo, también incluía referencias legales relacionadas con obligaciones de personas imputadas.
Según la mandataria, eso evidenciaría un intento de construir una investigación penal en su contra.
“Quieren fabricarme un caso”: la acusación de autoritarismo
Antes de ingresar a la delegación de la FGR, la gobernadora lanzó un fuerte mensaje político contra el Gobierno federal y las instituciones de procuración de justicia.
“Se me cita bajo la simulación de ser una ‘testigo’, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada”.
“No guardaron las formas, no respetaron la ley y atropellaron la protección constitucional del cargo que los chihuahuenses me han conferido”.
La mandataria también denunció un presunto clima de autoritarismo.
“Y mucho más allá de todo temor personal, hoy lamento y denuncio el autoritarismo al que todos estamos expuestos, un autoritarismo que se permite violar la constitución sin consecuencias”.
Al salir de la comparecencia, insistió en que su gobierno actuó para impedir que drogas llegaran a la población.
“Yo salgo el día de hoy a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo. Yo hice mi trabajo, defendí que esa droga no llegara a nuestros niños”.

La defensa política y jurídica del PAN
Maru Campos no llegó sola a la FGR. La acompañó una comitiva integrada por figuras relevantes del PAN y políticos de oposición que buscaron convertir la comparecencia en una demostración de respaldo político.
Entre los asistentes estuvieron Ricardo Anaya, Federico Döring, Mauricio Tabe, Alessandra Rojo de la Vega, así como el dirigente nacional panista Jorge Romero Herrera.
Todos portaban un pin con la leyenda “Yo con Maru”.
La estrategia legal fue encabezada por el exsenador y abogado Roberto Gil Zuarth, quien cuestionó duramente la actuación de la FGR.
“Nuestra respuesta es muy clara. Primero, no reconocemos la facultad de ningún ministerio público para imponer actos de molestia en calidad de testigo o de inculpado a la gobernadora del estado de Chihuahua”.
Gil Zuarth también ironizó sobre la ambigüedad del citatorio.
“El oficio ni siquiera insinúa qué se investiga. No sabemos si el ministerio público quiere hablar del clima o de la final Cruz Azul Pumas”.

El otro frente: el caso Gin Gin y la denuncia de Javier Corral
Mientras enfrenta la investigación federal, Maru Campos también deberá responder a otro procedimiento judicial derivado del operativo ocurrido el 14 de agosto de 2024 en el restaurante Gin Gin de la Ciudad de México.
Aquella noche, agentes de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua intentaron ejecutar una orden de aprehensión contra Javier Corral por presuntos delitos de corrupción y peculado.
El operativo quedó registrado en videos que rápidamente se viralizaron. En las imágenes se observa a Corral acompañado por Ulises Lara, quien entonces encabezaba de forma interina la Fiscalía capitalina.
Según la versión de Chihuahua, las autoridades locales ya contaban con autorización previa para colaborar en la detención. Sin embargo, Ulises Lara informó en el lugar que la Fiscalía de la Ciudad de México había decidido no participar en la ejecución del operativo.
Poco después, Corral abandonó el restaurante acompañado por escoltas y funcionarios, frustrando la captura.
La escena detonó una nueva guerra política entre ambos grupos.

Corral denuncia “secuestro” y Campos acusa persecución
Tras el fallido operativo, Javier Corral presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México al considerar ilegal el intento de detenerlo.
Aunque inicialmente la Fiscalía capitalina determinó no ejercer acción penal por falta de elementos, el senador impugnó esa resolución y logró que una jueza ordenara notificar a Maru Campos y al fiscal anticorrupción de Chihuahua, Luis Abelardo Valenzuela Holguín, para una audiencia programada el próximo 29 de mayo.
El expediente reconoce a Corral como víctima dentro del proceso y contempla medidas especiales de protección y protocolos de no revictimización.
La gobernadora respondió acusando una ofensiva política coordinada.
“Me acusan de delitos sin una sola prueba por haber desmantelado un narcolaboratorio”. “Voy a dar la cara. Yo no me escondo ni me esconderé porque nunca lo he hecho”.
El choque político que amenaza con crecer
La disputa entre Maru Campos y Javier Corral dejó hace tiempo de ser únicamente un conflicto local. Hoy involucra a la FGR, a la Fiscalía de la Ciudad de México, al Gobierno federal, a Morena y a las principales figuras del PAN.
Mientras la gobernadora denuncia persecución política y uso faccioso de las instituciones, Corral insiste en que las investigaciones deben llegar “hasta las últimas consecuencias”.
La Fiscalía capitalina ya aclaró públicamente que Maru Campos no está imputada formalmente por el caso Gin Gin y que la notificación enviada no representa una judicialización ni una acusación penal directa. Sin embargo, el desgaste político para la mandataria ocurre en paralelo a la presión generada por el caso de los presuntos agentes de la CIA en Chihuahua.
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