- 27 de mayo de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum registró su mayor caída de aprobación desde que inició su gobierno, en medio del escándalo que involucra al gobernador Rubén Rocha

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, atraviesa el momento políticamente más complejo desde que llegó al poder. A un año y medio de haber iniciado su administración, la mandataria enfrenta un escenario marcado por acusaciones de presuntos vínculos entre funcionarios y el crimen organizado, presiones crecientes desde Estados Unidos, señales de debilitamiento económico y un desgaste visible en la percepción ciudadana.
Aunque la aprobación presidencial continúa siendo alta en términos generales, la caída registrada en los últimos meses refleja que el respaldo social comienza a resentir el impacto de una crisis múltiple que ha colocado al Gobierno federal bajo presión tanto interna como internacional.
De acuerdo con una encuesta de Enkoll para EL PAÍS y W Radio, Sheinbaum perdió siete puntos de aprobación desde marzo, la baja más pronunciada desde el inicio de su sexenio. Aun así, mantiene un respaldo del 68%, una cifra que todavía la coloca como una de las figuras políticas más fuertes del país.

El caso Rocha Moya sacude a Morena y abre una crisis internacional
El principal detonante del desgaste político ha sido la imputación en Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado junto con otros nueve funcionarios de colaborar presuntamente con el narcotráfico.
Se trata de un hecho sin precedentes recientes: es la primera vez que autoridades estadounidenses presentan cargos de esta magnitud contra un gobernador mexicano en funciones. Las acusaciones incluyen señalamientos sobre supuesta protección al Cártel de Sinaloa, así como presunta intervención de grupos criminales en las elecciones de 2021 para favorecer la llegada de Rocha al poder.
Según la encuesta, el 62% de los mexicanos considera creíbles las acusaciones contra el mandatario sinaloense. Además, un 45% cree que los cargos responden a evidencia real sobre vínculos con el crimen organizado, mientras que un 36% interpreta el caso como parte de intereses políticos o una injerencia de Estados Unidos en México.
El Departamento de Justicia estadounidense ya solicitó la captura y extradición de los diez políticos señalados. Dos de ellos —los exsecretarios de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, y de Finanzas, Enrique Díaz Vega— se entregaron voluntariamente a las autoridades de ese país.

El accidente en Chihuahua que detonó la tensión con Washington
La crisis se agravó tras un episodio ocurrido en la sierra de Chihuahua a finales de abril, cuando un accidente aéreo reveló la presencia de agentes de la CIA realizando operaciones conjuntas con autoridades locales mexicanas.
Los agentes fallecidos participaban presuntamente en acciones para desmantelar un narcolaboratorio en la zona fronteriza, un hecho que encendió las alarmas en el Gobierno federal y detonó un nuevo choque diplomático con Washington.
Desde entonces, la administración de Sheinbaum endureció el discurso sobre soberanía nacional y cuestionó tanto la participación de agencias estadounidenses en territorio mexicano como el papel de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
La presidenta acusó indirectamente a la mandataria panista de permitir operaciones extranjeras sin autorización federal, mientras Morena impulsó iniciativas para desaforarla. La narrativa encontró eco entre parte de la población: el 59% considera creíbles las acusaciones contra Campos y un 66% respalda las acciones promovidas por el oficialismo.
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Rechazo a operativos de la CIA y DEA en México
El debate sobre la participación de agencias estadounidenses como la CIA y la DEA se convirtió en uno de los temas centrales de la agenda nacional.
La encuesta revela que el 65% de los ciudadanos rechaza que fuerzas de seguridad de Estados Unidos realicen operativos en territorio mexicano. Sin embargo, existe una postura distinta respecto al intercambio de inteligencia y cooperación técnica: el 74% aprueba una mayor colaboración entre ambos países en capacitación e inteligencia.
Ese matiz refleja un sentimiento dual entre los mexicanos: apoyo a la cooperación bilateral, pero rechazo a cualquier percepción de intervención extranjera directa.
Mientras tanto, la relación entre México y Estados Unidos entra en una etapa cada vez más delicada. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha endurecido el tono hacia México, particularmente en temas de narcotráfico, seguridad fronteriza y presunta infiltración criminal en estructuras políticas.
Aunque una mayoría todavía respalda la forma en que Sheinbaum ha manejado la relación con Trump, el apoyo cayó 13 puntos desde el inicio del sexenio y actualmente se ubica en 62%.

La economía comienza a mostrar señales de fragilidad
A la crisis política y de seguridad se suma un panorama económico cada vez más complicado.
México logró evitar por un margen mínimo la recesión al cierre del año pasado, pero el crecimiento económico continúa debilitándose. Durante el primer trimestre de 2026, el país registró apenas un crecimiento de 0.4%, mientras agencias calificadoras ya observan con preocupación el manejo de la deuda y la sostenibilidad fiscal.
Un reciente informe de Moody´s advirtió que "una base de ingresos limitada, la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo han debilitado los pilares de la política fiscal".
El deterioro económico amenaza particularmente uno de los pilares más importantes del proyecto político de Sheinbaum: los programas sociales.

Programas sociales, el principal activo político de Sheinbaum
Pese al desgaste general, las ayudas sociales siguen siendo el rubro mejor evaluado del Gobierno federal.
El 40% de quienes aprueban a Sheinbaum considera que el principal logro de su administración son los programas sociales, especialmente becas, apoyos para adultos mayores y subsidios dirigidos a mujeres.
El Gobierno destinó este año más de un billón de pesos a política social, consolidando una estrategia heredada del obradorismo que continúa siendo el principal blindaje político de Morena frente al desgaste en otras áreas.
Seguridad y corrupción siguen siendo la gran deuda
La inseguridad permanece como la principal preocupación de los mexicanos. Casi la mitad de los encuestados —45%— considera que es el problema más grave del país.
Le siguen los problemas económicos y la corrupción, ambos con 19%.
Aunque el Gobierno presume una reducción del 40% en homicidios y ha intensificado operativos, detenciones e incautaciones contra el crimen organizado —incluyendo golpes a figuras relevantes como El Mencho— la percepción ciudadana sigue dividida.
Más de la mitad de los encuestados considera que la seguridad y el combate a la corrupción han empeorado desde el inicio del sexenio. De hecho, cuando se pregunta si la estrategia de seguridad está funcionando, las opiniones prácticamente se dividen en partes iguales.
Morena mantiene ventaja rumbo a las elecciones intermedias
A pesar del desgaste presidencial y la crisis política, Morena conserva una posición dominante en el escenario electoral.
El 67% votaría a favor de que Sheinbaum continúe en el cargo si hoy se realizara una consulta de revocación de mandato. Además, Morena sigue encabezando ampliamente la intención de voto rumbo a las elecciones legislativas del próximo año.
La distancia con el PAN supera los 20 puntos, aunque el partido oficialista ha perdido cerca de 10 puntos respecto a los niveles máximos de popularidad alcanzados el año pasado.
La encuesta confirma así una paradoja política: aunque crece la preocupación ciudadana por inseguridad, corrupción y economía, el oficialismo mantiene una base electoral sólida gracias al peso de los programas sociales, la fragmentación opositora y el liderazgo todavía fuerte de Sheinbaum.
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