- 19 de febrero de 2026
La intoxicación de siete menores en Huauchinango, Puebla, tras consumir tamales callejeros con supuesto fentanilo encendió alertas sanitarias y de seguridad.

La intoxicación de siete menores en el municipio de Huauchinango, Puebla, tras consumir tamales adquiridos en la vía pública, encendió alarmas sanitarias, judiciales y diplomáticas. El caso, que ya es investigado por autoridades locales y federales, plantea una pregunta central: ¿cómo pudo una sustancia altamente letal como el fentanilo llegar a un alimento inofensivo?
La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó que el hecho sea esclarecido a fondo y advirtió sobre la peligrosidad de este opioide sintético, capaz de provocar la muerte con cantidades mínimas.

Siete menores intoxicados tras comer tamales en Huauchinango
El incidente ocurrió en el Pueblo Mágico de Huauchinango, donde siete niñas y niños presentaron síntomas de intoxicación tras consumir tamales en un puesto ambulante.
Los menores afectados fueron Yamileth (2 años), Diana (11), Teodoro (9), Abigail (6), Raúl (8), Kenia (5) y Cristina (10). Esta última fue la única que presuntamente arrojó resultado positivo a fentanilo.
De acuerdo con reportes médicos, los menores presentaron mareo, vómito, dolor estomacal, deshidratación y desorientación, por lo que permanecieron bajo observación durante varios días. Tras una evolución favorable, todos fueron dados de alta.
La atención médica fue brindada en un hospital bajo el sistema IMSS-Bienestar, donde permanecieron en vigilancia por al menos cuatro días.

Investigación local y federal: ¿hubo fentanilo en los alimentos?
La Fiscalía General del Estado de Puebla abrió una carpeta de investigación para determinar si los tamales estaban contaminados con fentanilo u otra sustancia.
Sin embargo, la gravedad del caso llevó la investigación al ámbito federal. La presidenta instruyó a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría de Salud federal a indagar el origen del presunto contaminante.
Durante una conferencia en Palacio Nacional, la mandataria subrayó la urgencia de esclarecer tres puntos: si efectivamente se trató de fentanilo, cómo llegó al alimento y quién o quiénes serían responsables.
“El fentanilo es muy tóxico, muy venenoso, muy dañino, entonces con muy poquito puede causar incluso la muerte, entonces primero hay que averiguar si realmente fue fentanilo, segundo cómo llegó a este alimento y tercero ya las investigaciones que tengan que proceder en el asunto.”
Las autoridades aseguraron los tamales del puesto involucrado para someterlos a análisis de laboratorio. Los resultados podrían tardar hasta dos semanas.

El vendedor colabora con autoridades
De acuerdo con testimonios, el hombre que vendía los alimentos se mantuvo atento a la evolución de los menores y se encuentra colaborando con las autoridades.
El comerciante ha sostenido que sus productos no contienen sustancias ilícitas, por lo que la investigación también busca descartar contaminación externa o manipulación posterior.
El gobierno de Puebla confirmó que la última menor hospitalizada, la niña de 10 años que dio positivo a fentanilo, fue dada de alta tras permanecer varios días en observación desde el 14 de febrero.
Los otros seis menores, de entre dos y 11 años, también fueron dados de alta al presentar evolución favorable.
Las autoridades estatales señalaron que continúan las indagatorias en coordinación con instancias de salud, seguridad pública y procuración de justicia para determinar responsabilidades y aplicar sanciones en caso de confirmarse contaminación intencional o negligente.
Reacción internacional: EE.UU. se pronuncia
El caso trascendió fronteras luego de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se pronunciara sobre la intoxicación de una menor con presunto fentanilo.
A través de redes sociales, el diplomático lamentó el hecho y lo calificó como un recordatorio de la peligrosidad del opioide.
"Como dolorosamente lo demuestra este caso, tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso. Esto refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo", puntualizó Johnson.
Su postura se suma a la presión que mantiene Washington sobre el combate a esta droga en la región.
El contexto político: presión de EE.UU. y cooperación bilateral
El incidente ocurre en medio de la presión del gobierno de Donald Trump para intensificar acciones contra el narcotráfico.
En semanas recientes, la administración estadounidense ha insistido en ampliar la cooperación en seguridad, incluso con propuestas de operaciones conjuntas contra cárteles.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que México mantiene colaboración con Estados Unidos por razones humanitarias, pero subrayó que debe existir corresponsabilidad.
“Se requiere corresponsabilidad. Estados Unidos tiene que hacer su parte… ellos tienen que desplegar campañas para evitar el consumo, ellos tienen que detener a los delincuentes que distribuyen drogas y que lavan dinero en Estados Unidos”.
También insistió en frenar el tráfico de armas hacia México y defendió la soberanía nacional ante propuestas de intervención militar extranjera.

Un caso que abre interrogantes sobre seguridad alimentaria y narcotráfico
Hasta ahora, ninguna autoridad ha confirmado de manera definitiva cómo llegó el presunto fentanilo al organismo de la menor ni si los tamales fueron realmente la fuente de contaminación.
El análisis de laboratorio será clave para determinar si se trató de un caso aislado, un accidente o un hecho relacionado con redes criminales.
Mientras tanto, el caso de Huauchinango ha encendido alertas sobre la presencia de opioides sintéticos en entornos cotidianos y el riesgo que representan incluso en contextos aparentemente ajenos al narcotráfico.
Síguenos en WHATSAPP y suscríbete a nuestro NEWSLETTER para continuar siempre informado.
Notas Relacionadas
3






