- 23 de octubre de 2024
Los lácteos son ricos en calcio, proteínas, vitamina A y D. Si bien no son alimentos estrictamente necesarios en nuestra dieta, son vehículos accesibles de nutrientes para muchas personas en el mundo. Una dieta balanceada con lácteos incluidos puede garantizar una buena nutrición.

La leche y sus derivados por mucho tiempo fueron puestos en un pedestal por la comunidad nutriológica en el mundo pero es ahora que se sataniza su consumo en redes sociales.
Los lácteos además de ser deliciosos son una fuente rica en proteínas, calcio, vitamina A y D.
En un análisis de la revista de salud de la Universidad de Harvard el investigador nutricionista Vasanti Malik dio esta declaración:
Los lácteos no son necesarios en la dieta para una salud óptima, pero para muchas personas, es la forma más fácil de obtener calcio, vitamina D y las proteínas que necesitan para mantener el corazón, los músculos y los huesos sanos y funcionando correctamente.
Se cree que los lácteos pueden provocar efectos inflamatorios en el organismo pero no existe la evidencia contundente para asegurarlo. En un estudio sistemático se revisaron datos de consumo de lácteos y marcadores inflamatorios en individuos sanos y con padecimientos metabólicos. El consumo de leche o productos lácteos no mostró efecto proinflamatorio en sujetos sanos o con alteraciones metabólicas.
Si te gustan los lácteos y no presentas intolerancia a la lactosa, no existe nada que te puede detener tomarte un café con leche o una deliciosa quesadilla.
El consumo de lácteos per cápita en México es de 110 litros por año. Este consumo está muy por debajo de la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que es de 190 litros al año.
Recuerda que para cualquier duda nutricional siempre debes consultar con un profesional de la salud.




