- 27 de mayo de 2026
El caso Eumir Torres reveló un presunto homicidio familiar, venta de droga y el hallazgo de un cuerpo mutilado enterrado bajo una fondita en la alcaldía Gustavo A. Madero.

Durante semanas, vecinos y trabajadores de hospitales cercanos acudieron con normalidad a una pequeña cocina económica ubicada en la colonia Maximino Ávila Camacho, en la alcaldía Gustavo A. Madero. El menú era el habitual: sopa, arroz, guisados y comida corrida a bajo costo. Nada parecía fuera de lugar. Sin embargo, bajo el patio donde diariamente se colocaban mesas para los clientes permanecía oculto un cadáver.
El hallazgo ocurrió tras un operativo encabezado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) y elementos de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), quienes investigaban presuntas actividades de narcomenudeo en el inmueble conocido como “Don Light”.
Lo que inició como una diligencia por delitos contra la salud terminó revelando uno de los casos más perturbadores registrados recientemente en la Ciudad de México.
Cateo por drogas en fonda termina en escena de horror
La madrugada del 26 de mayo, agentes ministeriales, policías de investigación y personal de Marina ingresaron al inmueble ubicado sobre la calle Norte 1-B, esquina con Licenciado José Urbano Fonseca, muy cerca del Hospital Juárez de México y del Hospital 1 de Octubre del ISSSTE.
Las autoridades ya seguían el lugar desde semanas atrás debido a denuncias ciudadanas relacionadas con venta de droga. Durante el cateo fueron aseguradas más de 180 dosis de cocaína, cristal y marihuana, además de hierba a granel.

Tres personas fueron detenidas en el sitio: Sandra Erika “N”, de 49 años; Diana Yatzin “N”, de 44; y Adriel “N”, de 18 años. Pero conforme avanzaba la inspección, la investigación tomó otro rumbo.
De acuerdo con reportes preliminares, el joven comenzó a mostrar una actitud nerviosa frente a los agentes y posteriormente habría revelado que en el patio de la vivienda se encontraba enterrado el cuerpo de Roberto Eumir Torres Hernández, de 29 años.
Así fue localizado el cuerpo de Eumir
Peritos comenzaron a excavar en una zona utilizada para colocar mesas y sillas de los clientes. Bastaron pocos minutos para que el olor a descomposición confirmara las sospechas. Debajo del suelo donde diariamente se servían alimentos fue localizado el cuerpo de Eumir Torres.
La escena impactó incluso a los propios investigadores: el negocio había continuado operando mientras el cadáver permanecía sepultado clandestinamente a escasos centímetros de quienes acudían a comer.
En la fachada aún colgaban anuncios promocionando comida corrida, mientras dentro del inmueble peritos trabajaban entre tierra removida, herramientas forenses y restos humanos.

¿Qué hay detrás del crimen?
De acuerdo con las primeras investigaciones, Roberto Eumir Torres había sido pareja sentimental de una de las mujeres relacionadas con la familia detenida.
Sin embargo, la principal línea de investigación apunta a que el crimen habría sido cometido después de que, presuntamente, abusó sexualmente de otra joven perteneciente al mismo núcleo familiar. Esta situación, según versiones obtenidas durante las indagatorias, habría desencadenado el homicidio.
Aunque la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México aún no confirma oficialmente el móvil, las autoridades mantienen esta hipótesis mientras avanzan las investigaciones para determinar la participación de cada uno de los detenidos y si hubo más personas involucradas. Un cuerpo mutilado y enterrado en una fosa improvisada.

Un cuerpo mutilado en una fonda clandestina
Los trabajos periciales revelaron además un alto nivel de violencia. De acuerdo con los primeros reportes forenses, el cuerpo presentaba mutilaciones y le faltaban ambas piernas. Otra versión preliminar señala que las extremidades inferiores fueron cercenadas para poder introducir el cadáver en la fosa improvisada cavada dentro del inmueble.
Especialistas continúan realizando estudios para determinar con precisión la causa de muerte y el tiempo exacto que el cuerpo permaneció enterrado, aunque las primeras estimaciones indican que llevaba entre tres semanas y un mes bajo tierra.

Hallazgo conmociona a la GAM
El descubrimiento provocó sorpresa y temor entre habitantes de la zona, así como entre trabajadores de hospitales cercanos que frecuentaban la fonda. Muchos aseguran haber acudido al establecimiento sin imaginar lo que ocurría debajo del piso. Actualmente, el inmueble permanece bajo resguardo de las autoridades mientras continúan las investigaciones por homicidio y delitos contra la salud.
El caso de Eumir Torres no solo expuso un presunto crimen familiar, sino también una escena que mezcló violencia, clandestinidad y cotidianeidad en uno de los espacios más comunes de cualquier barrio capitalino: una cocina económica.
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