- 25 de octubre de 2026
Sheinbaum lo felicitó y su triunfo abre la puerta a dar continuidad a la agenda bilateral entre ambos países.

Luiz Inácio Lula da Silva ganó las elecciones presidenciales de Brasil y continuará al frente de la mayor economía de América Latina por un nuevo periodo de cuatro años. Su victoria frente al senador Flávio Bolsonaro también tiene implicaciones para México, que mantiene una agenda de cooperación económica y política con el gobierno brasileño.
La presidenta Claudia Sheinbaum felicitó al mandatario por su triunfo en la segunda vuelta electoral, celebrada este domingo 25 de octubre, y destacó la participación de los ciudadanos brasileños.
"Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!", escribió la mandataria mexicana en su cuenta de X.
El resultado permitirá que Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT), inicie un cuarto mandato no consecutivo en enero de 2027. De acuerdo con el conteo electoral, obtuvo alrededor de 51.8% de los votos, frente a 48.2% de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal.
La victoria también significa la continuidad de un gobierno que ha impulsado programas sociales, cooperación internacional y políticas ambientales, aunque su administración deberá enfrentar una oposición con una presencia importante en el Congreso brasileño.

¿Cómo afecta a México la victoria de Lula da Silva?
El triunfo del presidente brasileño no implica cambios automáticos para México, pero sí mantiene condiciones políticas favorables para dar continuidad a los acuerdos y proyectos que ambos gobiernos han impulsado durante los últimos años.
México y Brasil son dos de las economías más importantes de América Latina. Su relación incluye intercambios comerciales, inversiones y cooperación en sectores como la industria automotriz, la agricultura, la salud y la energía.
En agosto de 2025, ambos países firmaron acuerdos para fortalecer sus vínculos económicos y técnicos. Entre ellos se encuentran compromisos de cooperación para promover inversiones, trabajar en asuntos agrícolas, mejorar la colaboración entre autoridades sanitarias e impulsar la producción y el uso de biocombustibles.
La continuidad de Lula en la Presidencia abre la posibilidad de avanzar en esos compromisos, aunque su desarrollo dependerá de las decisiones que tomen los dos gobiernos y de los resultados concretos de cada proyecto.
Comercio e inversiones entre México y Brasil
Uno de los principales temas para la relación bilateral es el intercambio comercial. Brasil representa un mercado relevante para las empresas mexicanas, mientras que México ofrece oportunidades para las compañías brasileñas que buscan ampliar sus operaciones en América del Norte.
La industria automotriz es uno de los sectores que cuenta con mecanismos específicos de intercambio entre ambos países, mediante el Acuerdo de Complementación Económica número 55, que regula el comercio de vehículos automotores entre México y los países del Mercosur bajo condiciones acordadas.
Por ello, mantener canales de diálogo entre los gobiernos puede contribuir a dar seguimiento a las reglas comerciales, las inversiones y las oportunidades para las empresas de ambos países.
Sin embargo, la reelección de Lula no garantiza por sí misma un incremento del comercio ni la firma de un acuerdo comercial más amplio. Para que eso ocurra se necesitarían negociaciones y decisiones adicionales.

Energía, salud y cooperación agrícola
La agenda bilateral también incluye áreas que pueden tener efectos concretos en las políticas públicas de ambos países.
Los acuerdos firmados en 2025 contemplan cooperación en biocombustibles, regulación sanitaria y agricultura, además de mecanismos para promover inversiones y fortalecer capacidades institucionales.
La permanencia del gobierno de Lula permite dar continuidad al diálogo político necesario para desarrollar esas iniciativas. No obstante, los beneficios para México dependerán de que los compromisos se traduzcan en programas, inversiones o proyectos específicos.
En materia energética, la cooperación en biocombustibles podría facilitar el intercambio de experiencias sobre alternativas a los combustibles fósiles. En salud, los acuerdos entre instituciones de ambos países abren espacios para la colaboración técnica y regulatoria.
Sheinbaum y Lula: coincidencias en la agenda latinoamericana
La relación entre Claudia Sheinbaum y Lula da Silva también tiene una dimensión política. Ambos gobiernos han expresado interés en fortalecer la cooperación regional, combatir la pobreza y la desigualdad, y defender espacios de diálogo entre países.
Los dos mandatarios coincidieron en noviembre de 2024 durante la cumbre del G20 celebrada en Río de Janeiro, donde Sheinbaum sostuvo conversaciones con Lula y otros líderes internacionales.
Posteriormente, en agosto de 2025, la visita a México del vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin dio lugar a nuevos acuerdos de cooperación económica y sectorial.
La continuidad de Lula podría facilitar que ambos gobiernos mantengan el diálogo sobre asuntos regionales y multilaterales. Aun así, compartir objetivos generales no significa que México y Brasil tengan necesariamente la misma postura en todos los temas internacionales.
La relación con Estados Unidos también importa
El resultado electoral brasileño ocurre en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos. Durante 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles de hasta 50% a determinados productos brasileños, una decisión que afectó la relación económica entre Washington y Brasilia.
Lula ha defendido una política exterior centrada en la autonomía de Brasil y en la diversificación de sus relaciones internacionales. Su continuidad representa la permanencia de esa orientación diplomática, aunque el rumbo de las negociaciones con Estados Unidos dependerá de las decisiones que adopten ambos gobiernos.
Para México, este escenario es relevante porque también mantiene una relación económica estrecha con Estados Unidos y debe atender sus propios desafíos comerciales y diplomáticos.
La victoria de Lula podría favorecer la coordinación entre los dos gobiernos latinoamericanos en espacios multilaterales, pero no supone la formación automática de un bloque contra Washington ni garantiza una posición conjunta frente a las decisiones de Trump.
Lula derrotó a Flávio Bolsonaro en una elección cerrada
La victoria del mandatario brasileño tuvo un componente histórico: Lula remontó el resultado de la primera vuelta, en la que Flávio Bolsonaro había quedado por delante.
Con alrededor de 51.8% de los votos, el dirigente del Partido de los Trabajadores aseguró su cuarto mandato presidencial no consecutivo. Su adversario obtuvo aproximadamente 48.2% de los sufragios.
La contienda estuvo marcada por diferencias sobre el rumbo económico, la seguridad pública, los programas sociales y la política exterior de Brasil.
Antes de conocerse el resultado definitivo, Sheinbaum había señalado que era necesario esperar a que concluyera el proceso electoral brasileño antes de fijar una postura sobre sus resultados.
Tras confirmarse la victoria, la presidenta mexicana publicó su felicitación sin detallar nuevas medidas de cooperación ni anunciar acuerdos adicionales.
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