La acusación contra el gobernador de Sinaloa desata una crisis política entre México y EE. UU. por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y corrupción institucional.

La investigación de Estados Unidos contra autoridades de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico genera tensión entre México y EE. UU.
La investigación de Estados Unidos contra autoridades de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico genera tensión entre México y EE. UU. Créditos: Especial

La relación entre México y Estados Unidos atraviesa una de las crisis políticas más graves en los últimos años, después de que el gobierno estadounidense acusara formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con un senador de la República y otros altos funcionarios estatales, de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de "Los Chapitos", liderada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán.

La acusación no es menor. Se trata de señalamientos directos de colaboración entre autoridades en funciones y una de las organizaciones criminales más poderosas del continente. El documento presentado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos describió una red de corrupción que, según, habría permitido al crimen organizado operar con protección institucional dentro del gobierno de Sinaloa.

El caso ha provocado una crisis política de gran escala en México, no sólo por el nivel de los funcionarios señalados, sino porque coloca al gobierno federal en una posición extremadamente delicada frente a su principal socio comercial y político.

TE PUEDE INTERESAR: Caso Rocha Moya: resurge carta de "El Mayo" Zambada en la que reveló encuentros con Los Chapitos

Especial
El gobernador de Sinaloa fue acusado por autoridades de Estados Unidos de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa  Créditos: Especial

El origen del caso: elecciones y un pacto político-criminal

De acuerdo con la acusación presentada ante un tribunal federal en Estados Unidos, el origen de esta red se remonta a las elecciones de 2021 en Sinaloa, cuando Rubén Rocha Moya contendía por la gubernatura bajo las siglas de Morena, el partido fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

El documento sostiene que, durante la campaña, Rocha Moya habría sostenido reuniones con Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán, líderes de "Los Chapitos". En esos encuentros, según la versión estadounidense, se habría establecido un acuerdo: el grupo criminal apoyaría la campaña electoral del candidato de Morena a cambio de facilidades para operar dentro del estado una vez que este llegara al poder.

La acusación describe que no se trató de un simple apoyo indirecto, sino de una intervención directa en el proceso electoral. Según el documento, los líderes del cártel habrían ordenado acciones para asegurar el triunfo del candidato.

Especial
Rocha Moya durante las elecciones de 2021 en Sinaloa.  Créditos: Especial

Entre esas acciones se mencionan robos de urnas, destrucción de papeletas de partidos opositores, secuestro e intimidación de candidatos rivales, y la presión directa contra operadores electorales en distintos municipios del estado.

Incluso se señala que altos mandos de la Policía Estatal habrían recibido instrucciones de no intervenir en los incidentes durante la jornada electoral, a pesar de múltiples llamadas de emergencia que reportaban violencia, robo de urnas y presencia de hombres armados en zonas como Culiacán, Mazatlán, Navolato y Elota. En ese contexto, la elección habría estado marcada por un clima de violencia que favoreció directamente al candidato de Morena.

TE PUEDE INTERESAR: Filtran audios que vinculan a Rocha Moya y Los Chapitos con la entrega del "Mayo" Zambada

La red de corrupción en el gobierno de Sinaloa 

Una vez concluida la elección y con Rocha Moya ya en el poder, la acusación señala que se habría consolidado un esquema de colaboración entre el gobierno estatal y el Cártel de Sinaloa.

El documento sostiene que el acuerdo inicial se habría reforzado en reuniones posteriores entre el gobernador y los líderes criminales, en las que también habría participado su secretario general de gobierno, Enrique Inzunza Cázarez.

A partir de ese momento, según la versión estadounidense, comenzaron a colocarse funcionarios clave en posiciones estratégicas del gobierno estatal, con el objetivo de facilitar la operación del grupo criminal.

Especial
De acuerdo con la investigación de Estados Unidos, "Los Chapitos" garantizaron el triunfo de Rocha Moya en Sinaloa. Créditos: Especial

Entre los señalados aparece Enrique Díaz Vega, quien fue nombrado secretario de Administración y Finanzas. De acuerdo con la investigación, él habría entregado a los líderes del cártel listas con nombres y direcciones de opositores políticos, información que supuestamente fue utilizada para intimidarlos y obligarlos a retirarse de la contienda.

El documento también menciona que durante el día de la elección y en los días previos, operadores políticos de distintos partidos fueron secuestrados en varios puntos del estado para impedir su participación en la jornada electoral.

Los otros funcionarios: cargos y vínculos señalados 

La acusación no se limita al ámbito político, sino que se extiende directamente a instituciones de seguridad y justicia del estado. El caso incluye señalamientos contra altos mandos policiales, fiscales y responsables de seguridad pública que habrían operado, según Estados Unidos, bajo instrucciones del Cártel de Sinaloa.

Entre los nombres mencionados está el vicefiscal del estado, Dámaso Castro Zaavedra, quien presuntamente habría recibido pagos mensuales a cambio de proteger a miembros del cártel y filtrar información sobre operativos conjuntos entre autoridades mexicanas y agencias estadounidenses como la DEA.

También se señala a exjefes de la Policía de Investigación, como Marco Antonio Almanza y su sucesor Alberto Jorge Contreras, quienes habrían permitido la operación libre del grupo criminal, además de liberar a integrantes detenidos y facilitar el traslado de precursores químicos utilizados para la fabricación de drogas sintéticas.

Especial
Rocha Moya y otros funcionarios, tanto en activo como retirados, acusados de narcotráfico. Créditos: Especial

En el caso de la Policía Estatal, se menciona a José Antonio Dionisio Hipólito, conocido como "Tornado", quien habría colocado agentes vinculados al cártel en posiciones clave dentro de la corporación.

De igual forma, el comandante de la policía de Culiacán, Juan Valenzuela Millán, habría permitido el uso de recursos policiales para el tráfico de drogas y recibido pagos mensuales a cambio de protección.

La "nómina del crimen": sobornos institucionalizados

Uno de los elementos más graves del expediente presentado por Estados Unidos es la existencia de lo que describe como una "nómina del crimen organizado". De acuerdo con la investigación, el Cártel de Sinaloa habría implementado un sistema de pagos mensuales a funcionarios públicos de distintos niveles para asegurar su colaboración.

El esquema incluía entregas de dinero en efectivo acompañadas de listas con seudónimos, cargos y montos asignados a cada funcionario.

Los pagos, según la acusación, variaban dependiendo del cargo:

  • Altos mandos de seguridad: hasta 200 mil pesos mensuales

  • Jefes de investigación policial: alrededor de 300 mil pesos mensuales

  • Mandos intermedios y municipales: desde 30 mil pesos mensuales

A cambio, los funcionarios habrían proporcionado información sobre operativos, protegido rutas de tráfico de drogas y permitido el movimiento de sustancias químicas utilizadas para la producción de fentanilo.

TE PUEDE INTERESAR: Narcoguerra en Culiacán alcanza al gobernador Rubén Rocha

El gobierno de Sinaloa y el tráfico de fentanilo 

El expediente también conecta directamente al gobierno de Sinaloa con la producción y tráfico de fentanilo, una droga sintética que ha generado una grave crisis de salud pública en Estados Unidos.

Según la acusación, el estado se habría convertido en un punto estratégico para la recepción de precursores químicos provenientes del extranjero, principalmente de Asia, que posteriormente eran utilizados en laboratorios clandestinos para la producción de drogas sintéticas. Estados Unidos sostiene que estas operaciones han contribuido de manera directa a la epidemia de opioides que afecta a su territorio.

Especial
Rocha Moya y los otros funcionarios son señalados de integrar una estructura que habría facilitado el tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina. Créditos: Especial

La respuesta del gobierno mexicano y la defensa de Rocha Moya

Ante las acusaciones, el gobierno mexicano informó que recibió solicitudes de extradición por parte de Estados Unidos, las cuales fueron enviadas a la Fiscalía General de la República para su análisis.

Sin embargo, las autoridades mexicanas señalaron que, tras una revisión preliminar, los documentos no contienen elementos suficientes para sustentar las acusaciones ni para proceder con detenciones.

Por su parte, Rubén Rocha Moya rechazó de manera categórica las imputaciones en su contra. El gobernador afirmó que las acusaciones carecen de fundamento y las calificó como un ataque político.

Además, sostuvo que el caso no solo lo afecta a él personalmente, sino que forma parte de una estrategia dirigida contra su movimiento político y contra la soberanía nacional de México.

Especial
Tras los señalamientos en su contra, Rocha Moya aseguró que cuenta con el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum.  Créditos: Especial

Una crisis política en medio de tensiones diplomáticas

El caso ocurre en un contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos hacia México en materia de seguridad, narcotráfico y migración. El gobierno estadounidense ha intensificado su postura de combate a los cárteles, mientras que México ha defendido su soberanía y ha insistido en que la cooperación bilateral debe respetar sus límites constitucionales.

La situación también coincide con negociaciones comerciales clave entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que añade un componente económico a la tensión política. El caso coloca al gobierno mexicano en una encrucijada. Cualquier decisión implica costos importantes: respaldar a un gobernador de su propio partido o responder a las exigencias del gobierno estadounidense.

Especial
La decisión de Sheinbaum ante Rocha Moya marcará el rumbo político inmediato  Créditos: Especial

Al mismo tiempo, la acusación abre un debate más amplio sobre la violencia, la corrupción y la capacidad del Estado mexicano para enfrentar al crimen organizado. Lo que está en juego no es solo un caso judicial, sino la estabilidad política interna y la relación diplomática con su principal socio comercial.

Mientras Estados Unidos insiste en la existencia de una estructura criminal incrustada en el poder público, el gobierno mexicano niega las acusaciones y defiende la soberanía del país. El desenlace de este caso podría marcar un punto de inflexión tanto en la política interna mexicana como en la relación bilateral con Estados Unidos.




Para más noticias, no dudes en seguirnos en Google News y en nuestro canal de WhatsApp para recibir la mejor información. Te invitamos a suscribirte gratis a nuestro Newsletter.

Temas

Notas Relacionadas

1
Políticos

¿Quién es Rubén Rocha Moya y cómo llegó al poder en Sinaloa?

¿Quién es Rubén Rocha Moya y cómo llegó al poder en Sinaloa?
2
Políticos

Puebla lanza el programa "Calles al 100" para renovar vialidades y mejorar la movilidad

Puebla lanza el programa "Calles al 100" para renovar vialidades y mejorar la movilidad
3
Políticos

Sheinbaum impulsa el acero mexicano: Gobierno priorizará compras nacionales

Sheinbaum impulsa el acero mexicano: Gobierno priorizará compras nacionales
4
Políticos

Rocha Moya responde a señalamientos de EU por presuntos vínculos con el crimen organizado

Rocha Moya responde a señalamientos de EU por presuntos vínculos con el crimen organizado