- 27 de marzo de 2026
Diana Belén fue hallada sin vida luego de denunciar agresiones y amenazas en su contra y contra los animales que rescataba.

“No quiero ser un número más”, estas fueron las últimas palabras de Diana Belén Ramírez García, rescatista de perros y activista, conocida en redes sociales como Anaid Belén, quien fue hallada sin vida en el municipio de Tultitlán, Estado de México. La víctima había denunciado agresiones, amenazas e incluso el presunto asesinato de varios de sus animales. “No quiero ser un número más”, escribió días antes de morir.
Una vida dedicada a quienes no tienen voz
Anaid Belén tenía 37 años y una causa clara: rescatar perros en situación de calle. Su casa, más que un hogar, era un refugio donde llegaban animales heridos, abandonados o maltratados que encontraban en ella cuidado, alimento y una segunda oportunidad. En redes sociales compartía cada historia y también pedía ayuda, pues su labor dependía casi por completo de la solidaridad.
Aun después de perder su empleo, no dejó de hacerlo. Para Anaid, sus perros no eran una carga, sino una responsabilidad asumida con convicción. Sin embargo, mientras salvaba vidas, la suya comenzaba a ponerse en riesgo, en medio de un entorno que se volvía cada vez más hostil.

Denunció amenazas y ataques en redes
Lo que empezó como conflictos con vecinos se transformó, poco a poco, en agresiones constantes. Anaid no solo lo vivió: lo documentó en videos y publicaciones donde denunciaba amenazas, ataques y hostigamiento. El 9 de marzo de 2026 relató uno de los episodios más graves: personas ingresaron a su domicilio y liberaron un gas que la hizo perder el conocimiento.
Al despertar, uno de sus perros estaba muerto. Después vinieron más denuncias: otros animales murieron, presuntamente envenenados. En una grabación, con el rostro golpeado, dijo con desesperación: “ya van tres”. No era un hecho aislado, sino una violencia sostenida que fue escalando sin contención.
Anaid no fue escuchada por las autoridades
Anaid acudió a las autoridades. Desde noviembre de 2024 había iniciado un proceso ante la Fiscalía del Estado de México, por lo que su caso estaba formalmente registrado. También pidió ayuda públicamente para proteger su casa, alimentar a sus perros y mantenerse a salvo, ante el incremento de las agresiones.
Pero la protección no llegó. Sus palabras, escritas días antes de desaparecer, hoy resultan contundentes: no eran una exageración, sino un diagnóstico claro de lo que podía ocurrir. El 19 de marzo de 2026 fue reportada como desaparecida y su imagen comenzó a difundirse en redes sociales.
TE PUEDE INTERESAR: Caso Osmar: cronología ataque en Antón Makárenko
Exigen justicia para Anaid
El 25 de marzo se confirmó lo que muchos temían: Anaid Belén fue hallada sin vida. Su muerte provocó indignación entre activistas, rescatistas y ciudadanos, no solo por la pérdida, sino por todo lo que ocurrió antes: las denuncias, las pruebas y los llamados de auxilio que no fueron atendidos.
Su historia dejó de ser un caso aislado para convertirse en reflejo de la vulnerabilidad en la que viven quienes defienden causas sin protección suficiente. Anaid no guardó silencio, advirtió lo que estaba pasando y pidió ayuda, pero nada fue suficiente para evitar el desenlace.
Para más noticias, síguenos en Google News. Suscríbete gratis a nuestro Newsletter para recibir la mejor información.
Notas Relacionadas
1
3






