- 28 de noviembre de 2025
Ante la falta de respuestas, la madre ha convocado a movilizaciones y bloqueos en distintos puntos de la Ciudad de México.
A más de un mes de la desaparición de Kimberly Hilary Moya González, una joven de 16 años estudiante del CCH Naucalpan, su madre, Jaqueline González, vive una pesadilla que parece interminable. La adolescente fue vista por última vez el 2 de octubre en la colonia San Rafael Chamapa, y hasta la fecha no hay una sola pista que conduzca a su localización.
En entrevista exclusiva con Quinto Poder, la madre relató entre lágrimas la desesperación que la consume.
"Si esas personas me dijeran dónde está mi hija, yo sería capaz de quitar los cargos. No busco venganza, sólo quiero a mi hija", dijo, con la voz entrecortada.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) mantiene detenidos a Gabriel Rafael "N", de 57 años, y Paulo Alberto "N", de 36, como presuntos coautores de la desaparición. Ambos permanecen en prisión preventiva en el penal de Barrientos, Tlalnepantla, pero no han revelado el paradero de Kimberly.
Una madre que busca a su hija sin descanso
"Es un desierto que no quisiera que nadie viviera. Mi fortaleza viene de Dios. Creo en un Dios que hace posible lo imposible. Él es mi roca y mi refugio. El dolor es indescriptible", expresó Jaqueline.
Desde que su hija desapareció, la madre ha encabezado brigadas de búsqueda junto a la Comisión Nacional de Búsqueda y su homóloga del Estado de México. Las células recorren calles, predios y zonas boscosas en Naucalpan, Atizapán, Huixquilucan y la Ciudad de México, buscando cualquier rastro que conduzca a la joven.
"A veces basta con un pequeño detalle, alguien que haya visto algo", explicó Jaqueline. "Hay líneas de investigación, pero no avanzan como quisiéramos. El resultado que esperamos es encontrarla".
Las líneas de investigación: un caso que se complica
De acuerdo con fuentes de la Fiscalía, el caso apunta a que el 2 de octubre, Kimberly caminaba por la calle Filomeno Mata, esquina con Diagonal Minas, cuando Gabriel Rafael "N" corrió hacia ella y la subió por la fuerza a un auto gris tipo sedán, conducido por Paulo Alberto "N".
Ambos hombres fueron vinculados a proceso por desaparición cometida por particulares, delito que podría significar hasta 50 años de prisión si son hallados culpables. En uno de los cateos realizados por la FGJEM, se encontraron unas botas color café con manchas de sangre en el taller donde trabajaba Gabriel Rafael. Las pruebas de ADN arrojaron coincidencia con los padres de Kimberly.
Sin embargo, los acusados guardan silencio y se niegan a decir qué hicieron con la joven. "Si me dijeran dónde está mi hija, quitaría todos los cargos. Sólo quiero saber dónde está Kim", insistió su madre.

Posibles vínculos con una secta religiosa
La investigación ha tomado un nuevo rumbo tras revelarse símbolos religiosos y objetos rituales hallados en los cateos realizados en los predios de los sospechosos. De acuerdo con Jaqueline y su abogado, Jairo Ocampo, Gabriel Rafael "N" figuraba como ministro en un templo ligado a la secta espiritista "Trinitario Mariano", donde también participaría su madre.
Entre los objetos encontrados había ropa infantil, juguetes, peluches y manchas hemáticas en colchones y pisos, lo que levantó sospechas de posibles rituales. "No son coincidencias", dijo Jaqueline. "Estos hallazgos deben ser investigados a fondo, porque podrían implicar a más personas".
Durante una conferencia de prensa, la madre pidió que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga el caso, argumentando que podría haber delitos del fuero federal y una red más amplia detrás de la desaparición.
"El Estado de México tiene el mayor número de desapariciones y poco presupuesto para atenderlas. Falta personal, tecnología e inversión. No somos un expediente, somos vidas", señaló con firmeza.

Inconsistencias y falta de resultados
La familia denuncia inconsistencias en la investigación. Según el abogado Ocampo, las autoridades han limitado los cateos a unos pocos predios y no han entregado los resultados completos de los análisis ni las grabaciones de cámaras de vigilancia solicitadas a Capufe.
Jaqueline sostiene que las fiscalías no se dan abasto y que la burocracia retrasa los avances.
"Entiendo que a veces las autoridades fallan, pero en este caso hay fundamentos [...]. Falta voluntad y empatía. No se puede perder tiempo cuando se trata de una vida".
A pesar de que la FGJEM ha realizado alrededor de 25 cateos y revisado decenas de cámaras de seguridad, aún no se tiene rastro de Kimberly, ni evidencia clara de su paradero.
"Sólo quiero que vuelva a casa"
En cada entrevista, Jaqueline recuerda a su hija con ternura.
"Es una excelente hija, hermosa, noble, amorosa, talentosa y deportista. Muy ordenada, congruente, de buen corazón. La admiro profundamente. Es mi bebé".
La joven había ingresado recientemente al CCH Naucalpan, donde era conocida por su alegría y su gusto por el patinaje. Sus compañeros de secundaria y preparatoria han participado en la búsqueda, compartiendo su ficha de desaparición en redes sociales.
Marchas, protestas y presión social
Ante la falta de respuestas, la madre ha convocado a movilizaciones y bloqueos en distintos puntos de la Ciudad de México. Las marchas incluirán el Aeropuerto Internacional, Periférico Sur y Norte, Insurgentes y zonas cercanas al CCH Naucalpan, acompañadas por colectivos feministas, estudiantes y transportistas.
El objetivo, dice, es presionar a las autoridades y mantener el caso visible.
"Solamente queremos de regreso a Kim, es lo único que pedimos. Que se haga justicia, es lo que solicitamos", repitió durante una protesta.

Una investigación que podría cambiar de manos
El próximo 12 de noviembre se realizará una audiencia de seguimiento para los dos detenidos, donde las partes presentarán nuevas pruebas. La defensa de los acusados pedirá un cambio de medida cautelar, pero la familia de Kimberly insistirá en que permanezcan bajo prisión preventiva mientras no colaboren.
La Comisión Nacional de Búsqueda, junto con autoridades estatales y municipales, ha extendido las brigadas hacia los municipios colindantes con Atizapán, Huixquilucan y la Ciudad de México, en un esfuerzo por localizar a la adolescente. Sin embargo, los avances siguen siendo mínimos.
Un caso que refleja la crisis de desapariciones en México
Para muchas familias, el sistema no brinda respuestas. "No hay poder más grande que el de Dios. Él sí escucha y hace justicia. A las madres les digo que no pierdan la fe. Las abrazo en el alma porque sé lo que sienten.", expresó Jaqueline al enviar un mensaje a otras mujeres que, como ella, buscan a sus hijas.
Hoy, Jaqueline continúa recorriendo calles, pegando carteles y tocando puertas con la esperanza de hallar una pista. A veces se detiene, cierra los ojos y hace una plegaria. "Mi fortaleza viene de Dios. Creo en un Dios que hace posible lo imposible", repite.
El rostro de Kimberly, sonriente y joven, ya circula en miles de publicaciones bajo el hashtag #BuscamosAKim. Su madre, entre la fe y la desesperación, promete no rendirse.
Las autoridades mantienen abierta la investigación. Los detenidos continúan en prisión y la familia de Kimberly espera que la FGR atraiga el caso. La búsqueda sigue activa en varios municipios del Estado de México y zonas limítrofes con la Ciudad de México.
Kimberly sigue desaparecida. Su madre, como tantas otras en México, no deja de repetir un solo deseo: "Espero en Dios que mi hija entre por esa puerta y pueda volver a abrazarla. Esa es mi fe".

Con información de Haniel Mata.
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