Estas son las consecuencias de la reforma energética de EPN


La reforma energética de Enrique Peña Nieto trajo consigo riesgos e impactos negativos en la sociedad, el medio ambiente y los recursos naturales en México, de acuerdo con el recién publicado “Anuario 2018: Actividades extractivas en México. Retos para la cuarta transformación” del centro de análisis e investigación Fundar. 

La reforma de Enrique Peña Nieto implicó que compañías extranjeras pudieran invertir en México. 

Esto incentivó la competencia para Petróleos Mexicanos (Pemex) y para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), principales encargados de la minería y extracción de petróleo. 

Sin embargo, el panorama hasta ahora no ha sido el mejor. Para muestra los siguientes datos: 

Al hablar de extracción de petróleo, Fundar afirma que no se cumplieron las promesas de desarrollo en este modelo. 

Como prueba: aumentó 77 por ciento el costo de la gasolina.

Disminuyó el porcentaje de los ingresos petroleros al sector público. Pues pasó de 33 por ciento en 2013 a 19 por ciento en 2018.

Además, la producción de hidrocarburos cayó 28 por ciento entre 2013 y 2018.

Para acceder al gas y al petróleo se permitió el uso de la fractura hidráulica (fracking), una técnica prohibida en países como Francia, Alemania, Irlanda y Bulgaria debido a sus impactos negativos.

El uso de esta técnica ha sido señalada por contaminar el medio ambiente, reducir la disposición de agua potable, provocar enfermedades como cáncer, generar microsismos, promover el despojo de territorios y ser violatoria de los derechos humanos. 

Como ejemplo de estas violaciones, Fundar explica que existen más de 800 conflictos socioambientales provocados por la explotación de recursos naturales y energéticos. 

Sumado a esto, las actividades extractivas requieren grandes cantidades de agua, que van de 9 a 29 millones de litros por pozo. 

En cuanto al tema de derechos humanos, hasta 2018 se registraron 440 ataques a personas defensoras del territorio, la tierra y el medio ambiente. 

Y aunque al hablar de minería se afirma que los proyectos crecieron 77 por ciento durante el sexenio de Peña Nieto, los municipios donde se llevan a cabo no se beneficiaron. 

Estos proyectos también afectan al medio ambiente. Ya que de acuerdo con Fundar, existen 73 proyectos mineros en áreas naturales protegidas. 

Además, aunque México tiene escasez de agua, hay 576 proyectos mineros en mantos acuíferos, mismos que ya presentan déficit de este líquido.

Para intentar compensar estos daños se crearon el Fondo para las Entidades Federativas y Municipios Productores de Hidrocarburos, y el Fondo para el Desarrollo de Zonas Mineras, pero ambos tienen deficiencias. 

En primer lugar, el reparto del dinero es discrecional y carece de rendición de cuentas. 

En el caso del Fondo para las Entidades Federativas y Municipios Productores de Hidrocarburos, se destinaron más de 186 millones de pesos a 24 municipios que no son productores de hidrocarburos.

Y en el caso del Fondo para el Desarrollo de Zonas Mineras, se desconoce el destino de 3 mil 017 millones de pesos otorgados durante los cuatro años de su ejercicio.

Otra razón por la que los fondos tienen deficiencias es que priorizan la inversión de infraestructura que beneficia a las empresas, pero no a las comunidades. 

En ese sentido, excluyen a las comunidades de la toma de decisiones relacionadas al desarrollo de su territorio. 

Por eso, Fundar recomienda a la administración de Andrés Manuel López Obrador prohibir el fracking en esta próxima legislatura.

Así como avanzar hacia otras alternativas de desarrollo que protejan el medio ambiente y garanticen los derechos humanos.

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