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Córdova Villalobos

ENTREVISTA: Córdova recomienda inversión para impedir caos por coronavirus

Por: GuillermoCruz
Mar. 23

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El exsecretario de Salud considera que México ya se encuentra en la fase 2 de la pandemia, reconoce la capacidad de Hugo López-Gatell pero señala que se debe invertir en insumos y medicamentos.

José Ángel Córdova Villalobos, exsecretario de Salud que enfrentó la epidemia de influenza AH1N1, considera que México ya se encuentra en la fase 2 de la pandemia, y añade que el gobierno, desde su punto de vista, actúa tarde, aunque reconoce que el sistema de salud cuenta con personal humano e infraestructura para hacer frente a lo que viene.

“De acuerdo a la fase 1 habríamos estado en los momentos de la importación viral de las personas que se pasearon o fueron a las ciudades o países donde había contaminación o contagio y simplemente había que cuidar a esas gentes y los contactos que hayan tenido. Sin embargo, yo creo que ya estamos en la fase 2, ya estamos viendo un crecimiento muy importante de los casos y hay que actuar con todas las maniobras de distanciamiento social que nosotros hicimos en aquel momento porque es la única manera de poder contener esto, desde mi punto de vista, es muy importante. Con la desventaja de que ahora no hay un medicamento para combatir al virus y en aquel tiempo (epidemia de AH1N1) sí teníamos, tuvimos el oseltamivir, que era un medicamento extraordinario porque además de que curó a muchas personas, permitía que al tercer o cuarto día de estar tomado en paciente ya no estuviera infectando a nadie porque ya no estaba enviando virus. Entonces, es una gran diferencia y por eso yo creo que ahora las acciones de distanciamiento social tienen que irse poco a poco reforzando, además de todas las acciones de higiene que están haciendo los ciudadanos”.

¿Cuáles son las fases de las que se habla pero que los ciudadanos en común tenemos poco claras?

La fase 1, que es portación viral, que los casos no eran de aquí, sino los fueron transmitiendo gentes que los trajeron de otros países, y que en general, eran nada más esos enfermos, se aislaban con sus contactos y de ahí en general no pasaba.

Pero ya cuando sí se empiezan a transmitir a partir de los contactos o de las gentes que llegaron enfermas, que no se aislaron por lo que tú quieras, entonces empieza a transmitirse otra persona, a otra persona, entonces ya empieza a haber lo que se llama transmisión comunitaria.

Y aquí, eso es fase 2, los casos van multiplicándose casi exponencialmente. Esta fase va a durar doce semanas que es en la que estamos ya entrado y que vamos a ver la duplicación de los caso como lo vieron en España, llevamos la misma curva que ellos, para que no, ojalá y no, pero sin duda en dos mes o un mes y medio estemos ya por 5 mil o 10 mi casos, no sé.

Y la tercera fase es la fase epidémica, donde continúa la transmisión pero a una velocidad menos acelerada. Hay varios escenarios, esto puede subir en la fase de crisis, de la fase 2 puede subir muy rápido y alcanzar proporciones como le está pasando a Italia; o que sea un poco más leve, gracias a las acciones de distancia social y que sea un crecimiento progresivo y lento pero no tan acelerado.

¿En su opinión podemos llegar a una situación como la que enfrentan Italia o España o se puede contener?. ¿Cuál cree que es el escenario que puede ocurrir en México?

Bueno, el hecho de desdeñar algunas expresiones por las mismas autoridades al riesgo o haber dejado pasar tanto tiempo diciendo “no no es una enfermedad grave, no pasa nada no se asusten, no se preocupen, no cierra nada porque lo importante es la economía” pues sí nos pone más vulnerables. Porque esto puede crecer rápidamente y estamos viendo que no es una enfermedad tan sencilla, y que si bien no todo el mundo se muere, afortunadamente, sí tiene una letalidad que es lo doble que la letalidad de la influenza. Entonces, creo que las acciones tienen que ser contundentes y respetadas por todos lo más que se pueda. Sobre todo las acciones de higiene de las personas, porque aquí la participación ciudadana es fundamental. En cuanto al lavado de manos, usar el gel, el estornudo de etiqueta, no dar beso y abrazos, no saludar de mano ni siquiera para no transmitir eso y no tocarse la cara, que son acciones que creo que la ciudadanía ya ha comprendido. De todas maneras hay otras: distanciamiento social como ya fue lo de las clases o cerrar algunas empresas o suspender, que ya lo están haciendo pero se tardaron, algunos eventos multitudinarios porque son focos de contagio importantes, incluyendo las giras presidenciales.

¿Qué nos puede decir del Dr. López-Gatell, es una persona preparada para llevar el mando de esta situación?, ¿Usted lo conoce?

Sí, lo conozco bien, él trabajó con nosotros en H1N1 en el 2009. Es una gente que tiene un doctorado en Harvard en epidemiología. Entonces, desde el punto de vista de formación académica y de investigación, yo creo que es muy bueno. Desde el punto de vista político no, pues no es político por supuesto, es ahí donde de repente ha dado unas patinadas que le están costando, porque además su jefe no le ayuda mucho. Entonces, él dice una cosa y los otros hacen otra, se siguen besando, abrazando y rechazando el gel con alcohol pues es ahí donde la ciudadanía se confunde: ¿pues que pasó, nos estará mintiendo el de Salud y el que sabe realmente es el jefe mayor (en referencia al presidente López Obrador)?. Entonces ahí es donde hay situaciones contradictorias que sí son delicadas, yo creo.

¿Estamos en una situación en la que lo peor está por venir?

Yo creo que sí, porque apenas están empezando los casos a multiplicarse. Entonces vamos a tener las semanas que siguen un incremento progresivo de casos en general y de casos graves en particular. Ahí es donde estará la situación difícil. Otra vez, si tienes tu medicamento pues puedes estar tranquilo porque eso se va a resolver en la mayoría de los casos.

¿Qué tipo de medicamento?

No, pues es que no hay, pero en la influencia eran los oseltamivir. Ahorita en el coronavirus están ensayándose varios, pero todavía falta para tener estudios clínicos contundentes. De decir “si sirve” como lo mencionó ayer el presidente Trump con la cloroquina, pero después dijo que no, que todavía no era totalmente seguro que eso iba a curar el problema. Se está usando la cloroquina, por cierto, es un antipalúdico, pero están usando algunos otros antivirales incluyendo el oseltamivir y otros, incluso mezclas. Pero falta ver si realmente lo que curó al enfermo fue el medicamento o era la evolución natural de la enfermedad, porque el virus tiene también su vida autolimitada. Entonces, el desafío es aguantar 14, 17 días y no morirse, porque se tienen todos los apoyos respiratorios y de otro tipo de medicamentos, entonces puede sobrevivir uno. Y si no, en el punto culminante al día 12, 11, 10 el paciente ya está con mucha insuficiencia respiratoria, se intuba, se complica, además es diabético o tiene una enfermedad pulmonar crónica, pues desafortunadamente, el resultado va a ser fatal.

¿Usted considera que el sistema de salud está preparado para esto?

El sistema de salud en México es bueno. En cuanto a infraestructura, se ha hecho mucha infraestructura, aunque por su dispersión de la población, todavía falta. Es bueno en cuanto a la calidad de sus profesionales renombrados en todo el mundo, las enfermeras también son muy buenas y de las otras áreas de la salud que apoyan. Sin embargo, la respuesta, el trabajo, el éxito no se da por buena voluntad, por dedicación por sacrificio por apostolado, se da teniendo recurso para poder trabajar y eso es lo que preocupa. Si no se tienen suficientes recursos, no se van a tener suficientes medicamentos, no va a haber buenos ventiladores y entonces vamos a tener problemas delicados, eso es lo que preocupa. Incluso en algunos institutos ya lo han denunciado, y en el Seguro Social e ISSSTE también, que no tienen donde trabajar y pues así el panorama se pone muy oscuro.

¿Qué es lo que hacen los ventiladores?, ¿por qué son tan importantes?

Cuando haces una neumonía, el virus se va al pulmón a los alvéolos y se inflaman; y los alvéolos, como cualquier acción inflamatoria, secreta líquido o plasma. Entonces hacen una barrera que no permite que el oxígeno pase de la luz de los alvéolos, o sea, la parte de adentro hacia el vaso sanguíneo. Entonces al no haber esta transmisión, el paciente cae en hipoxia, o sea, se le baja la presión parcial de oxígeno en la sangre y cuando baja a menos de 80/75 ya tiene que estar intubado, porque si no, se empiezan a dañar todos los órganos y el riesgo es que pueda caer en un paro cardiaco. Además. el dióxido de carbono tampoco se libera.

Entonces, lo que hacen los ventiladores es dar respiración asistida, con una presión positiva para lograr vencer este obstáculo que representa esta membrana alveolar recubierta de líquido lleno de proteínas. Entonces, es la única manera de tratar, con concentraciones de 100 por ciento de oxígeno, de pasar el oxígeno hacia el capilar y que el paciente no caiga en hipoxia y todas las consecuencias que esto tiene.

En comparación con los sistemas de salud de Italia, de España, de Canadá, ¿Cuál es la situación o cómo puede calificar el sistema de salud mexicano?

Yo creo que podría ser comparable. La única cosa es, otra vez, se necesitan recursos para afrontar esto que es una emergencia, que son recursos extraordinarios. Yo he señalado que cuando tuvimos la pandemia de influenza se gastaron, o se invirtieron porque es el término, 5 mil 500 millones de pesos que eran del fondo de protección contra gastos catastróficos para poder resolver el problema. Ahora se ha solicitado, el subsecretario lo mencionó, 3 mil 500 millones. Entonces, me parece que están yendo cortos porque esto va a ser más intenso, más grave y más días, y no hay medicamento. Cuando tuvimos el medicamento pudimos cortar la transmisión, prácticamente estabilizar la transmisión entre tres y cuatro semanas.

¿Usted ha tenido contacto con gente del gobierno federal, se le ha consultado, se le ha pedido su opinión?

No, para nada, conozco a Hugo López-Gatell porque estuvo con nosotros en la influenza, es un hombre capaz, preparado y todo, pero no me han consultado para nada. Con el gobierno de Guanajuato sí he tenido algunos intercambios, pero con el federal ningún intercambio en relación a mi opinión. A la inversa de como nosotros lo hicimos cuando tuvimos la pandemia de influenza. Reunimos a todos los exsecretarios para oír sus opciones, para poder saber si no nos faltaban cosas que hacer e incluso, el Consejo de Salubridad General se instaló desde el día siguiente que supimos que estábamos ante una pandemia por el virus AH1N1. Ahora apenas ayer (jueves) se instaló el Consejo de Salubridad General, que es el órgano máximo de gobierno de la salud en México. Vamos retrasados.

¿Si usted formara parte del gobierno federal qué cosas haría a partir de hoy que no se han hecho?

Reforzaría todas las acciones de contención, las acciones de distanciamiento social. Evitaría al máximo los mítines, las reuniones de más de 50 o 100 gentes, insistiría que donde se vayan a reunir gentes tienen que separados un metro y medio a dos metros.
En que las acciones que ya se establecieron, se sigan. En el uso del gel que hay un desdén, como diciendo “no creo en eso”, como lo de los besos y los abrazos, el que se respete eso, que no se den y sí se dan.

Por otro lado, acelerar la capacitación de los médicos que también hemos sabido de sus quejas: no hemos tenido ninguna preparación para enfrentar esto. Existen manuales, existen los procedimientos que se deben de seguir para que sea homologado. No que cada quien vaya a actuar como cree que se debe de actuar. Si eso ya no se va a inventar, si ya se sabe lo que se tiene que hacer.

Después también, tener la reserva de medicamentos, espero que ya la tengan, calculando qué es lo que más se va a necesitar.

Cierto, no es medicamento propio para matar el virus, pero sí hay medicamentos que se tiene que usar cuando un paciente está intubado en terapia intensiva: broncodilatadores, soluciones, plasmas, en fin, muchos medicamentos, antibióticos, porque también muchas veces se mueren porque se complican con una infección bacteriana, revisar la esterilidad de los ventiladores porque pueden ser transmisores de microbios. Entonces, hay que revisar eso y el número de camas. Hay que hacer estrategias de selección para ver cuando los pacientes están solicitando ya con más frecuencia consultas, que vamos a empezar a ver montones, pues hay que atenderlos antes de que lleguen a los hospitales, por que si llegan a urgencias van a contagiar al resto. En las mismas urgencias de los hospitales hay que separar los que son de problema respiratorio por coronavirus del resto de los pacientes para que no se contagien ahí en el hospital, que sería una paradoja.

¿Quisiera usted mandar algún mensaje a los ciudadanos para concientizar sobre lo que viene?

Esta enfermedad no va a matar a todos, el porcentaje de letalidad es del 3.6 por ciento. Entre más gente se afecta, más grave va a ser y más riesgo de que haya un colapso de los servicios de salud y en consecuencia, algo que seguiría, un caos social. Cuando el sistema de salud no puede responder a las necesidades de la ciudadanía que está solicitando ante situaciones de emergencia, esto puede provocar un caos social muy grave.

Entonces, primero que cada quien tomemos las responsabilidades que nos toca, que sigamos todas las medidas de higiene de cuidado, de aislamiento, como lo hicimos en el 2009. Actuar de la misma manera, muy responsablemente para que esto, que como quiera sea va a llegar, lo podamos sortear bien con el menor daño posible y pronto estar en nuestra normalidad.

La experiencia de lo ocurrido en el 2009, sobre todo lo que tiene que ver con la sociedad ¿puede servir de algo?

Por supuesto.

¿Esa experiencia que no tuvo ni Europa, cómo ayuda?

Pues de mucho, porque simplemente hay que ver los resultados. Cuando tuvimos la pandemia de influenza en México, en tres semanas la habíamos contenido y ahora tardaron más. Por ejemplo, tuvimos 72 mil 500 casos comprobado en 14 meses, aquí tuvieron los chinos más de 80 mil en tres meses. Tuvimos mil 336 muertos en 14 meses y ahorita ya entre los chinos y los otros, ya van más de 10 mil muertos. Entonces, es actuar con más solidez o no.

Ahora, sí me falta también decir que en Reino Unido van a dejar que se infecten los que se tengan que infectar y que mueran los que se tengan que morir, que pueden ser hasta 20 mil, pero que no van a dañar su economía, es una visión muy particular con la que no estoy de acuerdo. Primero la salud, lo único que no se recupera cuando se pierde es la salud. El dinero va y viene, se puede pedir un préstamo y luego ya se paga ya con la gente sana y recuperada.



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