Lo que debes saber de la tormentosa relación de Rosario Robles y Carlos Ahumada


Como si México regresara al año 2004, los nombres de Rosario Robles y Carlos Ahumada vuelven a estar en la escena política, y esta vez ambos se encuentran en la mira de las Fiscalía General de la República.

Y al volver a escuchar sus nombres es imposible no recordar la relación de estos personajes que se volvieron protagonistas hace quince años.

De acuerdo con El Financiero, Robles y Ahumada se conocieron en el 2001, un año después de que la exsecretaria de Sedesol dejara el cargo como jefa de gobierno interina de la Ciudad de México.

El portal Infobae asegura que Ahumada llegó al PRD ya que se dedicaba al negocio de la construcción y al conocer a Robles, ella lo habría ayudado a hacer negocios en diferentes delegaciones del entonces Distrito Federal, para obtener licitaciones en obras públicas.

Fue en ese entonces cuando Robles comenzó una relación con Ahumada y dejó constancia en una carta que le escribió en diciembre de 2002, de acuerdo con el libro “Las amantes del poder”, de Sanjuana Martínez.

Este fue un fragmento de la carta de Robles a Ahumada: “Llegaste tú y contigo llegó otra vez a mis manos la magia, llegaron también las maripositas en el estómago y las luciérnagas que inundaron con su luz nuestro amor. Contigo he vuelto a ser mujer, plena, llena, radiante de amor. Soy muy afortunada, pues me ha tocado aprender que con un poco de audacia los amores imposibles no lo son tanto, por lo menos por algún tiempo”, se lee en la carta.

Incluso recuerda los viajes que hicieron a distinta partes del mundo: ¿Te acuerdas de Berlín, de sus calles, del hot dog en el changarro de la esquina de un parque?; ¿y de Los Cabos y nuestro sospechoso ir y venir como si trajéramos algo entre manos (lo que nunca nadie imaginaría es que era un plato)? ¿Recuerdas Madrid y el primer bar-restaurante que visitamos con sus tapas y su vino, y qué decir de Barcelona; y de la noche mágica en Huatulco justo al año, y de Tamarindo y su paisaje; y de La Habana y los daiquirís del Floridita; y de Brasil, la alegría del triunfo, su árbol enorme y sus noches de travesura y de sex-shop?”, se lee en la carta que formó parte del expediente contra Ahumada.

En 2004 se dio uno de los más grandes escándalos políticos de la época reciente México, en el que estuvieron involucrados Robles y Ahumada, materiales mejor conocidos como “los videoescándalos” donde se veía a René Bejarano, entonces operador político de Andrés Manuel López Obrador, recibir fajos de billetes de parte del empresario.

Entonces Ahumada reconoció que tuvo una relación con Rosario Robles, quien participó en la filtración de los videos.

Tras saberse que Ahumada grabó y filtró los videos, huyó a Cuba para no ser detenido, pero más tarde fue capturado y encarcelado. Entonces se conoció que Rosario Robles acompañó a su pareja a la Isla, pero la última vez que se vieron fue el 1 de mayo de 2004, cuando la exjefa de gobierno lo visitó en el Reclusorio Oriente.

Fue en libro “Con todo el corazón” donde Robles relató más de esta relación: “cometí el error de relacionar lo personal con lo político”.

Mientras que Ahumada en el libro “Derecho de réplica” también dio detalles de lo que fue su romance con la exsecretaria de Desarrollo Social: “Fue un error garrafal haber mezclado mis sentimientos con los negocios. Fue un suicidio”.

En una nota de El Universal hacen referencia a que Robles, en su libro, asegura que no dio ningún contrato a las empresas de Ahumada, y tampoco hace referencia a la reunión que hubo con Carlos Salinas de Gortari, quien fue señalado como uno de los autores intelectuales de los “videoescándalos”.

Mientras que el empresario ventila lo que ocurrió en aquella reunión con Salinas y en la que Robles estuvo presente: “Casi son las cinco de la mañana. Habían bebido bastante vino francés. Estaban en una biblioteca del exmandatario, ante la vitrina que guarda las bandas presidenciales. Rosario le comentó que debía se ser un gran honor y orgullo portar la banda. Salinas sacó una de ellas, se la puso a Rosario, ‘te luce muy bien’”, incluso asegura que le dio “pena ajena”.

Todo este escándalo llevó a Robles a renunciar al PRD. Fue hasta 2008 que regresó a escena con una consultoría política. Un año antes, Ahumada salió libre de la cárcel.

El rompimiento con todo su pasado en el PRD y Ahumada fue cuando se unió al PRI, en 2012; Enrique Peña Nieto la designó como secretaria de Desarrollo Social y después en Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

Ahora en 2019, la historia entre Robles y Ahumada vuelve a las primeras planas, tras conocerse que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene elementos suficientes para proceder contra el empresario argentino por el delito de extorsión y que deriva de una denuncia que presentó Robles en 2013.

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