Somos su voz, ¿ahora de nuestros niños?


La columna rota | Fridaguerrera Villalvazo (@fridaguerrera)

El cinco de octubre de 2018, tres fotografías llegaron de manera anónima a mi correo electrónico, en ellas me pedían hiciera algo por ese bebé. Las imágenes me carcomieron el corazón. Un pequeño de no más de año y medio, ahí con sus ojos medios cerrados, visiblemente golpeado, paralizó mi aliento, la petición en ese correo fue clara:

“Frida, por favor ayuda a que este niño no termine en la fosa común y a dar con su identidad y asesinos”.

Pensativa me cuestioné: “¿En lugar de dejar de documentar y contar historias de mujeres y niñas, ahora lo haré también con los niños?, ¿Tan jodida está la sociedad?” La respuesta fue un sí rotundo, los niños son de todos y debemos empezar a visualizar el dolor que dejan en nuestra sociedad, la vergüenza general que deberíamos de tener por permitir que los aniquilen.

La lucha por dar con la identidad, familia y presuntos asesinos del #BebéDeTultepec, como lo llamamos al ser abandonado en una obra en construcción en Avenida Toluca, en Tultepec, Estado de México, me hizo contactar de inmediato a mis dos grandes amigas y aliadas: Marcia, administradora de ‘Siguiendo Tus Huellas’ y quien con sus manos y corazón dio rostros también a Lupita, Alexa, y ahora a este pequeño; y Alejandra Arce, artista forense que con enorme profesionalismo y amor traza cada línea con el objetivo principal de ayudar a generar justicia.

El rostro que Ale dibujó fue utilizado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, luego de un acercamiento que ha permitido coadyuvar en el objetivo principal: justicia.

Desde el 20 de octubre lo dimos a conocer en redes sociales. El 11 de diciembre, el Fiscal General del Estado de México, Alejandro Jaime Gómez, dio a conocer la cédula ya oficial del niño. La respuesta fue casi inmediata, sin embargo, para entonces el cuerpo del bebé ya había sido sepultado, con el mismo tratamiento que se le dio a Lupita, ahora nosotros estábamos cerca y acompañamos el sepelio del bebé en el Panteón Memorial, en Naucalpan.

Cinco meses después dimos a conocer el nombre y rostro en vida del pequeño César Emiliano, luego de conocer a la familia materna que fue la que nos ayudó para dar con el paradero de su madre, Karla, quien ya había sido detenida por robo.

Después de platicar con el padre de nuestro nene, supimos que luego de vivir juntos procrearon dos hijos y decidieron separarse, separando también a los bebés, César Emiliano con mamá y el otro bebé con papá. Karla mantuvo unos meses contacto con el padre de sus hijos; sin embargo, la nueva pareja de la joven madre impidió que continuara debido a los celos que le provocaba la comunicación que Karla tenía con el padre de sus hijos. Fue debido a ello que no sabía lo que había sucedido con el pequeño Emiliano, hasta que se dio a conocer en algunos medios el rostro del pequeño. Hoy, la madre está detenida y en proceso, la pareja de Karla sigue prófugo, el padre de Emiliano trabajando y cuidando del otro bebé que hoy reclama ver aún a su corta edad a “Chicharito”, como le llamaban amorosamente.

Este año iniciamos con la documentación de los asesinatos a bebés y niños menores de 14 años. Hasta el día de ayer hemos contabilizado 25 niños asesinados, dejados en las calles, asesinados a balazos, violados, semienterrados, o asesinados por llorar como ocurrió con Emiliano.

El lunes pasado por mis redes sociales, una chica que sigue el trabajo que realizamos me pidió apoyo alarmada para un familiar cercano a ella, su primo, quien acababa de perder a su hijo, un niño de cinco años. Como regularmente hago por ética y respeto a las familias, le di mi celular y le pedí comentara al padre que si ese era su deseo me llamara y quedaba pendiente. En medio de la búsqueda diaria de mujeres, niñas y niños asesinados me sumergí en el trabajo. La llamada llegó el 10 de abril de 2019, una voz angustiada de un jovencito del otro lado de la línea me dijo que era David y que a su niño se lo habían asesinado y que buscaba apoyo para que la justicia llegue.

David se unió hace cinco años a Gabriela: “No nos casamos, sólo nos juntamos. Pero hace como dos años nos separamos, los dos vivíamos en Ecatepec, yo estaba tranquilo y le daba su pensión para mi hijo, además lo veía y él estaba bien. Sin embargo, en diciembre todo cambió, la nueva pareja de Gabriela se iría a vivir a Querétaro, obviamente yo no le iba a permitir que se llevará a mi hijo a pesar de que sabía que podría estar bien con ella, por lo que no dejé que se lo llevará, empecé a ver lo de la guarda y custodia, pero en esos días estaban de vacaciones. Después me dijeron que necesitaba dinero para pagar el juicio y no lo tengo, trabajo para lo necesario. Sin embargo, a finales del mes de marzo ella vino a ver al niño y ya no me lo regresó”.

El pequeño fue sustraído por su mamá. David no sabía ni donde buscarla, pero al mismo tiempo se quedó tranquilo porque estaba con su mamá, ¿qué de malo podría pasarle? El sábado le llegó el rumor de que Gadiel, su pequeño, había muerto por un dolor de estómago. Sin saber hacia dónde dirigirse y acompañado de su padre, se trasladó al estado de Querétaro.

“Recorrí delegaciones, hospitales y nada. Al final me dijeron que fuera al Servicio Médico Forense (SEMEFO), que si el niño estaba muerto tal vez ahí lo encontraría. Al final, sí, ahí estaba. Vi a su mamá y a su pareja. A mí los agentes de investigación no me querían decir nada, cuando acredité que era el padre del niño me dieron un poco de información, me dijeron que mi niño había sido violado, torturado y asesinado. En ese momento sacan a la mamá de mi hijo y a su pareja para trasladarlos, al igual que a mí y a mi padre; sin embargo, no me decían nada, hasta que exploté y les exigí me indicaran a dónde íbamos. Visiblemente molestos, los agentes me dijeron que íbamos a Celaya, Guanajuato, porque ahí fueron los hechos. Ahí vivía ella con su nueva pareja, y fue donde asesinaron a mi pequeño”.

El lunes fue vinculado a proceso Carlos Iván N, la madre del pequeño salió libre al no tener “responsabilidad en el crimen”. Sin embargo, David, visiblemente preocupado, me hace saber que ella estaba consciente de lo que le pasó al bebé.

“Estuvo semana y media con ella y lo asesinaron, ella no lo cuidó y me lo arrebató sólo para que lo asesinara Carlos Iván. Ayer enterré a mi bebé”.

El joven padre fue amenazado por la familia del presunto responsable de los hechos, lo que evitó que el pudiera acudir el día 10 de abril a la audiencia. La carpeta está residida en Celaya. Nestor Vilchis, Ministerio Público encargado del caso, solo le notificó a David que Carlos Iván fue vinculado por homicidio simple y a ella, al no tener pruebas que la implicaran, la liberaron.

“Ahora Gabriela está libre, el podría salir porque no es ‘grave’ por lo que lo acusan, y las autoridades a mí me dijeron que mi niño había sido violado, entonces la justicia no es real, mi hijo no era un animalito”.

Ahora debemos seguir sumando y exigiendo a las autoridades justicia ahora para nuestros niños, David y el padre de Emiliano. Solo son dos jóvenes padres a los que ahora les toca exigir justicia por sus pequeños. Este nuevo compendio crece ante la indiferencia de muchos que siguen esperando a que las cosas en este país cambien, ahora estos padres se suman a las centenas de madres y familias de niñas y mujeres que han sido asesinadas en el México de la indiferencia.

Niños que salen a la calle y ya no regresan que son encontrados violados y asesinados como Eidan de tres años en Veracruz el 21 de enero de 2019, o un pequeño de más o menos cinco años no identificado que fue localizado calcinado el 25 de enero en Baja California.

Gabriel Antonio, un bebé de un año cuatro meses que fue asesinado junto a su madre en Sinaloa el 31 de enero. El seis de febrero, Gabriel, de cinco años, fue quemado dentro de una iglesia por su padre en Guanajuato, el sujeto ya se encuentra detenido y en proceso. También el mismo seis de febrero de febrero, un pequeño de entre tres y cinco años fue localizado semienterrado en Tabasco.

El 14 de febrero, Cristian Emilio de doce años fue apuñalado en una calle de Celaya, Guanajuato. Yeidan Karol Ramón de siete años fue asesinado a golpes por su mamá y su pareja, ambas detenidas también en Guanajuato. En Veracruz, el 10 de marzo un bebé de seis meses fue presuntamente estrangulado por su mamá, quien se “suicidó”. Se desconoce el paradero del padre. El 13 de marzo, dos bebés recién nacidos fueron encontrados en distintos puntos de la Ciudad de México.

El 19 de marzo un pequeño de tres años fue encontrado dentro de un refrigerador en Morelos, sus tíos lo asesinaron para destazarlo y posteriormente ocultarlo en el refrigerador. Ambos están detenidos.

El 20 de marzo en Nuevo León, Yurem de ocho meses de edad fue asfixiado por sus padres porque no dejaba de llorar.

El padre está detenido. El 1 de abril, Cinthia, la madre de un pequeño de ocho años, fue vinculada a proceso como presunta responsable del asesinato a golpes de su hijo de ocho años en el Estado de México. El nueve de abril, Pedro, un bebé de un año cuatro meses de edad, originario de Huaquechula en Puebla fue encontrado sin vida, trasladado al hospital por su mamá, en primer momento se especuló que el niño había sido violado y asesinado. Sin embargo, como es costumbre, las autoridades desmintieron el hecho, hasta el momento se desconoce qué sucedió realmente.

También estamos documentando y dando rostro, voz y dignidad a los niños que han sido asesinados por la ola de violencia que flagela esté país, por la “delincuencia organizada” y que obviamente ni siquiera hay sospechosos de sus asesinatos.

El 27 de marzo en Veracruz, Sergio, de once años, salió en su bicicleta a ver a su papá y ya no regresó. Fue encontrado al día siguiente en un callejón violado y estrangulado, el presunto responsable era un vago que ya se encuentra detenido.

El 19 de febrero, un niño de 12 años de identidad reservada fue asesinado a balazos en Zacatecas. El 12 de marzo, un pequeño de dos años fue asesinado a balazos en un supuesto asalto en Puebla.

El 1 de abril en Michoacán, Javier de 13 años fue asesinado a balazos en calles de Zamora, en Michoacán.
Sigamos entonces sumando a esta columna ya de por sí rota, el dolor de perder a lo único sano y transparente que tenemos: nuestros niños; para ver si así logramos entender que son de todos y todas y que esto, más que guerra de géneros, sigue siendo la guerra contra la impunidad, un grito desesperado por ya detenernos y revisar qué estamos haciendo con nuestra niñez. #ConLosNiñosNo.

Abril 2019

Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo. De una mujer víctima de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio. Búscame, ayúdame a visualizarlas y contar su historia, o mándanos tu historia y ayuda a que más mujeres sepan cómo salir de eso. Voces de la Ausencia.

*FridaGuerrera (@fridaguerrera | fridaguerrera@gmail.com) es activista por los derechos de las mujeres.
Las opiniones expresadas en este artículo corresponden al autor y no representan necesariamente la postura de Quinto Poder.

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