Los petroleros que denunciaron a Deschamps, ¿son realmente disidentes?


Arturo Flores Contreras quiere ser el nuevo Romero Deschamps de Pemex.

Según fuentes del sindicato de la Empresa Productiva del Estado, Flores no es muy distinto a lo que representa Romero Deschamps, dirigente al que el llamado grupo disidente denunció este miércoles ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), por presunto enriquecimiento ilícito calculado en 150 millones de dólares.

Al presentarse en la PGR, Flores señaló que se trataba de “un expediente robusto para acreditar además la responsabilidad de Romero Deschamps en delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero, evasión fiscal y defraudación fiscal”, dijo el líder de la llamada corriente Movimiento Petroleros Activos en Evolución por un México Nuevo.

Existen datos de que Flores ya había acudido en 2016 a denunciar a Romero Deschamps por los mismos delitos, según reportes periodísticos. Pero la administración del expresidente Peña Nieto no hizo nada.

Entonces, Flores tiene pinta de disidente, pero puede ser que el disidente no sea como lo pintan.

Y para ello habría que remontarnos a los antecedentes.

Arturo Flores Contreras fue despedido de Pemex por falsear enfermedades para ausentarse de su trabajo, según una ficha informativa facilitada a Quinto Poder por gente cercana al aludido en esa sección de la empresa en Tamaulipas.

Trabajaba en la sección 1 del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), con sede en Ciudad Madero, Tamaulipas, donde se desempeñaba en la Terminal Agencias de Ventas (TAV).

El médico con el que se coludía para ausentarse de su trabajo, Vladimir Hernández Rodríguez, fue suspendido un año de sus labores.

La refinería Francisco I. Madero, ubicada en la zona donde laboró Flores, es la que más preocupa al gobierno federal, en palabras de Rocío Nahle, secretaria de Energía.

“Es la refinería por la que estamos más preocupados, tiene más de un año fuera de operación por eso antes de que termine el año estamos aquí porque tenemos que ver qué se requiere, qué necesita, sabemos cómo están las condiciones de los almacenes que están vacíos”, dijo Nahle a finales de diciembre durante una gira por Tamaulipas.

Las fuentes consultadas establecen que Flores tendió puentes con el gobierno de Peña Nieto y particularmente con personajes cercanos a Alfredo del Mazo para tratar de acercarlo a la dirigencia de Pemex, momento en el que presentó las primeras denuncias, en 2016.

Andrés Canul Marcial, con número de ficha 212322 según el padrón general de socios activos del Sindicato, es señalado como el brazo derecho de Contreras.

Canul, junto con Adelfo Fausto Jáuregui y Manuel Domínguez, fue acusado en 2011, por la misma Dirección Jurídica de Pemex, por la invasión de más de 500 hectáreas ubicadas en el fraccionamiento Rabón Grande, en Coatzacoalcos, Veracruz.

Canul Marcial era dirigente de esa sección 31 del sindicato.

Ese problema no fue resuelto, y en 2015, invasores de ese predio -hasta 160 familias- lo acusaron por haberlos engañado y defraudado con cantidades de entre 3 y 8 mil pesos, además de amenazarlos de muerte y golpes, según reportes del diario Código Veracruz.

A raíz de esos hechos, trabajadores de Pemex lo desconocieron como su dirigente porque “nos prometió derecho de posesión, el dinero que pedía para la regularización de los predios”.

¿En realidad parecen disidentes?

Ya lo veremos.

Consigue más noticias en tu e-mail

Inscribirse al newsletter para recibir noticias en tu correo.