El internet dividido


#HuellaDigital | *Leo García (@leogarciamx)

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

Declaración Universal de Derechos Humanos, Articulo 19.

Internet se ha convertido en un poderoso elemento de control y vigilancia social. Quien controla el medio decide qué contenido se consume, marca los límites de dónde, pero además mantiene un ojo atento directamente sobre de su población usuaria. Los gobiernos le llaman soberanía, aunque vulnere los derechos humanos y la dignidad de la persona. Es el splinternet.

El Splinternet, internet con fronteras

Imponer fronteras a internet ya es una realidad cada vez más frecuente en países con gobiernos de corte autoritario que ven en el principio del internet abierto y neutral un riesgo para el control social que aspiran lograr.

Sí algo se ha demostrado es el poder de influencia y movilización que se logra con una población que tiene a la mano acceso libre e irrestricto a internet. La Primavera Árabe fue el hito que demostró en los hechos ese poder, aunque Muamar Gadafi en Libia intentó restringir el acceso de su población a internet, la red privada de Blackberry fue decisiva para la coordinación de las movilizaciones que, entre otros elementos, llevaron a la caída del régimen.

Y justo a eso le temen los lideres autoritarios que perduran y los siguen surgiendo.

Se cree que fue la Primavera Árabe una de las mayores inspiraciones para que Vladimir Putin se allegara de los aliados que coordinan las labores que se pueden calificar de guerra psicológica en las redes sociales. El troleo, los bots, la difusión de bulos, son operaciones coordinadas por los cuerpos de inteligencia militar de Rusia en colaboración de las empresas privadas favorecidas por el régimen.

Esos que ampliamente demostró y documentó Robert Mueller en su investigación, que interfirieron en la elección presidencial de 2016 en Estados Unidos y que interfirieron en el referéndum del Brexit.

Pero poco se ha hablado acerca de cómo en Rusia existe la “rusnet”, la internet que se subordina a una serie de leyes que permiten regular la forma en que se opera, accesa, consume internet localmente y que regula a las empresas que quieran operar en su territorio sin importar su país de origen.

Para internet las fronteras no necesariamente son tecnológicas, más bien son legales y políticas.

Los países desconectados

Hace unas semanas Rusia anunció que había completado los cambios necesarios en su infraestructura para mantener operando la conectividad de internet dentro de su territorio, pero de manera aislada al resto del mundo. Si, Rusia puede tener “su propio” internet. Aunque públicamente la justificación es, una vez más, respecto a la seguridad simulando ser víctimas de un ciberataque masivo, el problema es que el ruteo del tráfico se hace mediante infraestructura completamente bajo el control del gobierno ruso.

Este es un modelo muy similar al que opera en China detrás del “Gran Escudo Dorado”, el sistema de control de tráfico y contenido impuesto por el gobierno para la regulación de la operación del internet dentro de su territorio.

Como tal, el principal problema no es de tipo tecnológico relacionado con el gobierno, es más bien de la manera en que el gobierno impone las regulaciones a las empresas y la forma en que estas se subordinan para ganar la simpatía del régimen en curso.

 

Esto tiene un efecto poco entendido, pero que será cada vez más notorio: servicios que dejaran de ser globales para tener versiones especificas en cada país que así lo imponga.

Por citar algunos ejemplos, esta ha sido la limitación a la que Linkedin y Facebook no han querido someterse y por lo que formalmente no operan dentro de China o Rusia. En cambio, cuando Yahoo! creyó que podía aprovecharlo a su favor, lo que hizo fue aportar la experiencia y conocimiento que ayudaron a terminar de construir Baidu y Alibaba. Ahora Google colabora con el gobierno chino en construir una versión de su buscador que cumpla con su regulación, aunque para ello vulnere los derechos de sus usuarios, el proyecto Dragonfly.

Pensar que esto solo se relaciona con China o Rusia es perder de vista la escena completa.

El control impuesto mediante regulación legales es por mucho más riguroso en Cuba, Irán, Siria, Yemen, Turquía, Emiratos Árabes y Corea del Norte. Pero ¿por qué?

Un internet para cada país

Los gobiernos alrededor del mundo se pronuncian por respetar y defender el libre acceso y la neutralidad de internet, pero es más por un asunto de postura y apariencia. Los líderes de los gobiernos del mundo no quieren ser considerados como autoritarios, aunque de facto cada vez son mayores las presiones políticas que buscan, en cada país, establecer controles para regular el internet, como sucede donde abiertamente lo están haciendo.

Este es uno de los temas a tratar en el ya próximo G20, donde México decidió ausentarse.

Hagamos red, sigamos conectados, aún hasta hoy es nuestro derecho.

 

*Leo García (@leogarciamx) es desarrollador web y analista de tendencias de Twitter.

Las opiniones expresadas en este artículo corresponden al autor y no representan necesariamente la postura de Quinto Poder.

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