Crisis humanitaria en la frontera


El gobierno de Estados Unidos, expresando sus más profundas condolencias, informó que la deshidratación y el shock séptico fueron lo que mató a Jakelin Amei Rosmery Caal Maquin, una niña guatemalteca de 7 años cerca de la frontera entre México y Estados Unidos el 6 de diciembre. Jakelin fue puesta bajo custodia de la Patrulla Fronteriza en Texas después de que cruzaba la frontera desde México con su padre, Nery Gilberto Caal.

Después de unas ocho horas bajo la vigilancia de las autoridades estadounidenses, Jakelin padeció convulsiones. El personal de emergencias llegó.

Jakelin fue llevada a un hospital de niños de El Paso, donde murió al día siguiente. Resultó que, según los federales, ella “al parecer no había comido ni consumido agua durante varios días”.

Ahora, los abogados de la familia de la niña dicen que no le dieron agua durante 8 horas que estuvo retenida, según un informe. Jakelin Caal, una solicitante de asilo guatemalteca que se dirigía a Estados Unidos con su padre, murió después de la medianoche del 8 de diciembre. La pareja estaba entre un gran grupo de inmigrantes detenidos por agentes fronterizos el 6 de diciembre cerca de el puerto de entrada de Antelope Wells, al sur de Lordsburg, en Nuevo México.

La niña comenzó a vomitar y luego dejó de respirar mientras era transportada en autobús a una estación de la Patrulla Fronteriza y finalmente murió en un hospital de El Paso.

Chris Benoit, abogado de la familia Caal, dijo a BuzzFeed que ni Jakelin ni su padre recibieron agua entre las 21:16 p.m. el 6 de diciembre y las 5 a.m. del día siguiente en el puerto de entrada de Antelope Wells. “Se les proporcionaron galletas”, dijo el abogado de Caal.

Además, el abogado Enrique Moreno dice que los agentes de la Customs and Border Patrol (CBP) sabían que Jakelin estaba enferma a las 5 a.m., antes de que la pusieran en el autobús a las instalaciones de Lordsburg, que estaba a una hora y media en automóvil. Moreno contó a los medios que, dado que los agentes de la CBP incluyeron a la niña en una “emergencia médica” en sus informes, y por lo tanto debió practicarse un examen médico por parte de personal capacitado.

“Su vida pudo haberse salvado muy temprano básicamente con un examen presencial”, declaró públicamente la abogada Lynn Coyle. Según la CPB, el grupo en el que se encontraban Jakelin y su padre mientras esperaban el transporte a la estación de la Patrulla Fronteriza más cercana tenía acceso a alimentos, agua y baños. La CPB también dice que Caal informó por primera vez a los agentes que su hija estaba enferma y que vomitaba en el autobús a las 5 de la mañana, justo antes de que el autobús saliera.

La CPB afirma que, en ese momento, los agentes notificaron a la Estación de la Patrulla Fronteriza de Lordsburg que se preparara para recibir a la niña y brindarle atención médica de emergencia. Determinaron que reunirse con el personal médico de emergencia en Lordsburg era la mejor opción para ofrecer la atención debida, ya que el área en la que los migrantes fueron detenidos era remota. Cuando el autobús llegó a su destino justo antes de las 6:30 a.m., el padre dijo a los agentes que Jakelin no respiraba y un técnico de emergencia de la Patrulla Fronteriza revivió a la niña dos veces.

Fue trasladada al Hospital de Niños de Providence en El Paso, donde sufrió nuevamente un paro cardíaco y fue revivida, según la CPB. Finalmente murió a las 12:35 a.m. el 8 de diciembre y se descubrió que tenía inflamación cerebral e insuficiencia hepática, según la agencia.

“Los agentes de la Patrulla Fronteriza, incluidos los Técnicos Médicos de Emergencia capacitados, hicieron todo lo posible por brindar asistencia médica de emergencia a Jakelin Caal Maquin inmediatamente después de que su padre notificó a los agentes de su angustia en una Base de Operaciones Avanzada remota, a 150 kilómetros de la Estación de Patrulla Fronteriza más cercana”, informó el Comisionado de la CBP, Kevin K. McAleenan, en un comunicado.

“Los agentes involucrados están profundamente afectados y se identifican con el padre por la pérdida de su hija”, agregó McAleenan. “No podemos enfatizar suficientemente los peligros que supone viajar largas distancias, en medios de transporte llenos de gente, contra los elementos naturales a través de áreas remotas del desierto sin alimentos, agua y otros suministros”, dice el informe.

“Lo que sucede en nuestra frontera es una crisis humanitaria”, tuiteó Hilary Clinton. Quedan pendientes las respuestas a preguntas obvias como ¿Jakelin recibió agua y comida mientras estuvo al cuidado de las autoridades de Estados Unidos?, ¿qué atención médica -si hubo alguna- recibió en ese lapso de 8 horas?, ¿cómo fue retenida y si esas instalaciones son aptas para una niña de su edad?

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