Lo que quizá no sabías de la ‘Casa Blanca’, el gran escándalo de Peña Nieto


Recientemente la Secretaría de la Función Pública (SFP) informó que ha presentado 33 denuncias entre diciembre de 2018 y agosto de 2019 por presuntos actos de corrupción, entre ellos, el escándalo conocido como ‘La Casa Blanca’ de Enrique Peña Nieto.

Después de que por años hubo incertidumbre sobre el caso, ahora se sabe que la SFP lleva a cabo un proceso por el que sin duda, fue uno de los mayores escándalos que manchó el sexenio de Enrique Peña Nieto.

La ‘Casa Blanca’ es una casa con una cubierta totalmente blanca que en su momento fue valuada en 7 millones de dólares. Gracias a una entrevista proporcionada por Angélica Rivera, en dicha propiedad pretendían vivir al terminar el sexenio del priista.

Pero, ¿cómo estalló esta polémica? Todo comenzó por una entrevista que la exactriz de Televisa ofreció a la revista “¡Hola!”, titulada “Angélica Rivera, la Primera Dama, en la intimidad”.

Una investigación realizada por Aristegui Noticias pudo confirmar que la residencia que Rivera presumió en dicha entrevista se ubicaba en Sierra Gorda número 150 en Lomas de Chapultepec, zona de alta plusvalía y que no estaba registrada a nombre de Peña Nieto ni de Angélica Rivera.

La casa estaba registrada como propiedad de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, una empresa que pertenece a Grupo Higa.

Grupo Higa es una empresa que pertenece a Juan Armando Hinojosa Cantú, quien mantenía una estrecha relación con el entonces presidente de México, compañía que también ganó diversas licitaciones y adjudicaciones de obras públicas.

La investigación sacó a relucir que el Estado Mayor Presidencial (EMP) resguardó la casa de Sierra Gorda 150, y que el expresidente y su exesposa participaron personalmente con el arquitecto mexicano Miguel Ángel Aragonés, quien diseñó la residencia, para que el trazo se ajustara a sus necesidades familiares.

Lo que necesitaba la entonces familia de Peña Nieto era un estacionamiento subterráneo, planta baja con piso de mármol y seis recamaras, un nivel superior con tapancos, elevador que conecta todos los niveles, un jardín con sala y comedor techados. Mientras que en la habitación principal había un vestidor, baños separados y área de spa.

La ‘Casa Blanca’ también cuenta con un sistema de luces para crear ambientes: puede tornarse rosa, naranja o violeta.

Según la investigación presentada por Aristegui, el costo del terreno donde se construyó la residencia fue de 8 millones y medio de pesos, de acuerdo con documentos del Registro Público de la Propiedad y del contrato de compra-venta suscrito ante el Notario 89 del entonces DF.

Al inicio, la obra se iba a limitar al predio de Sierra Gorda 150, el cual mide 685 metros cuadrados, sin embargo, la empresa compró en diciembre de 2010 el predio contiguo, marcado con el número 160, cuya extensión era de 728 metros cuadrados, con un valor de 9 millones 850 mil pesos, como muestra el expediente del inmueble en el Registro Público de la Propiedad del DF.

Es decir, la inversión por la compra de ambos terrenos fue de 18 millones 350 mil pesos y, de ese modo, el terreno alcanzó un total mil 414 metros cuadrados.

Cuando inició la campaña presidencial de 2012, Enrique Peña Nieto presentó una declaración patrimonial firmada ante Notario Público: cuatro casas y cuatro terrenos en el Estado de México, y un departamento en Acapulco, Guerrero; pero no incluyó la casa de Sierra Gorda 150.

En enero de 2013 cuando Peña Nieto presentó su primera declaración patrimonial como presidente de la República mantuvo las mismas nueve propiedades.

Al revisar planos de catastro de la Secretaría de Finanzas del DF, se comprobó que la mansión ubicada en Paseo de las Palmas 1325, de la cual salió Peña Nieto para tomar protesta como presidente y la ‘Casa Blanca’ de Sierra Gorda 150 tienen colindancia en poco más de un metro.

Poco tiempo después de que se dio a conocer este reportaje realizado por Aristegui Noticias, la periodista y su equipo de trabajo fueron despedidos de MVS Noticias, medio por el cual transmitían su programa radial cada mañana.

El despido de los periodistas, fue calificado  por diversos periodistas, activistas y políticos como un acto de censura y represalia por su investigación.

En 2016, Aristegui fue demandada por el propietario de MVS, Joaquín Vargas, quien argumentó daño moral por el prólogo que escribió la periodista para el libro “La Casa Blanca”, donde denuncia cómo las empresas de comunicaciones ceden a las presiones del gobierno.

De acuerdo con la columna de Javier Tejado Dondé, publicada en El Universal, tras la salida de Aristegui de MVS, la compañía concretó un par de operaciones con el Gobierno Federal que consistía en una pauta de publicidad oficial con el gobierno, la venta del espectro radioeléctrico de la banda 2.5 GHz y el cambio a televisión abierta.

La columna también señala que MVS pudo haber ganado dinero extra de casi 6 mil millones de pesos.

Sin embargo, MVS ha argumentado que no existe ningún vínculo entre la salida del equipo de la periodista y las ganancias que obtuvo después de su ruptura con Aristegui.

Tras cuatro años de proceso judicial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México (SCJN) ratificó que la periodista Carmen Aristegui fue despedida indebida e ilegalmente por el grupo radial MVS, según dio a conocer el sitio Aristegui Noticias.

En 2018, un tribunal federal determinó que el despido de Aristegui fue injustificado, en ese mismo año la periodista logró regresar a la radio en colaboración con la cadena Radio Centro, donde actualmente labora.

Cuando se dio a conocer el fallo a favor de la periodista Carmen Aristegui ella publicó en Twitter que después de cuatro años había obtenido su primer victoria, ya que MVS se desistió del juicio en su contra por la terminación de su contrato.

Al respecto la periodista mexicana comentó en su programa de radio “No es lo mismo ir a juicio respaldado por Peña Nieto a ir sin él”.

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