Las razones por las que campesinos defienden sus cultivos de amapola del Ejército


Un grupo de ejidatarios evitaron que un grupo de soldados llegaran a los sembradíos de amapola en los límites de Leonardo Bravo y Tlacotepec, en la sierra de Guerrero.

Las imágenes fueron captadas por Grupo Imagen y en las que se puede ver cómo varias personas, incluidos niños, dicen a los soldados que si quieren grabar que graben: “Aunque nos maten, aquí también los vamos a parar, manden a los que manden”.

Hace un par de años también se dio a conocer el caso en el que, al menos 300 civiles, entre ellos mujeres y niños le impidieron el paso a 100 elementos del Ejército Mexicano que debía destruir un cultivo.

Las mujeres defendían sus tierras con palos y piedras y aseguraron que era “el único sustento ante la miseria en que vive el pueblo indígena triqui”.

El cultivo de opio o amapola se da mayormente en Guerrero (un 60 por ciento), pero también en estados como Sonora, Durango y Chihuahua.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reportó que aunque las autoridades mexicanas han buscado la manera de acabar con los sembradíos de amapola entre 2015 y 2017, los cultivos de esta droga aumentaron un 21 por ciento.

Sin embargo, los productores de goma de opio aseguraron el año pasado el precio de esta cayó, debido a la entrada de la droga sintética a EU conocida como fentanilo.

De acuerdo con un reporte de la agencia AP, hace unos años los campesinos de Guerrero podían vender entre 20 mil y 25 mil pesos el kilo de opio, pero los precios cayeron hasta en cinco mil pesos.

Además también se enfrentan a que el Ejército tiene la orden de destruir los cultivos, ya que son ilegales, pero los mismos productores han hecho un llamado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

“El gobierno ya lo combatió todo (los cultivos), ahorita no hay nada ni para semilla, todo está bien destruido. Está en cero”, dijo Ruperto Pachecho, comisario de Filo de Caballos en Guerrero.

Por esta razón han pedido ayuda para sembrar mil hectáreas de frutas, debido a que “la amapola era la fuente de vida de la gente”, comentaron los ejidatarios.

El tema de la amapola también ha abierto el debate sobre la legalización con el fin de disminuir la violencia que existe en la región. Hace unos meses, el Congreso de Guerrero aprobó enviar al Senado una iniciativa para la legalización del cultivo de amapola siempre y cuando sea con fines medicinales.

Y es que de acuerdo con un mapa de riesgo hecho por la Secretaría de Seguridad Pública estatal, en Guerrero operan 18 bandas delictivas que se disputan el control de los cultivos.

¿Qué opinas sobre este negocio ilegal que es fuente de empleo para la gente de Guerrero?

 

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