¿Privatizaron el agua durante el partido México vs Alemania?, aquí te explicamos


Pocas cosas son tan necesarias para la vida como el agua; tan sólo en México el DERECHO HUMANO AL AGUA fue incorporado a la Constitución en el año 2012.

Por ello, no es raro que los rumores acerca de una posible privatización del vita líquido causen preocupación y sean de interés nacional.

Desde hace unos días comenzó a circular en redes sociales y en algunos medios de comunicación la noticia de que por decreto presidencial de Peña Nieto, se había PRIVATIZADO el agua en medio de las campañas electorales y mientras la selección mexicana de futbol se enfrentaba a Alemania el pasado 17 de junio.

La indignación corrió como pólvora, por lo que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) emitió un COMUNICADO en el que negó categóricamente que los decretos firmados por Peña hayan privatizado el vital liquido.

¿Qué fue lo que firmó Peña Nieto?

Se trata de 10 DECRETOS con lo que se quitaron las vedas existentes en cuencas hidrológicas de México, que equivalen aproximadamente al 55 por ciento de los ríos y lagos del país.

Al quitarles la veda, dichas cuencas pasaron a ser zonas de reserva de aguas superficiales para los usos doméstico, público urbano y ambiental o para conservación ecológica en las mismas cuencas hidrológicas.

¿Qué significa este cambio?

Según DOCUMENTOS de la CONAGUA, las vedas, reservas y reglamentos son instrumentos que regulan, por causas de utilidad o interés público, modalidades o restricciones a la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas nacionales o al otorgamiento de nuevas concesiones.

Una zona de veda son áreas específicas de las regiones hidrológicas, cuencas hidrológicas o acuíferos, en las cuales NO SE AUTORIZA el aprovechamientos de agua adicionales a los establecidos legalmente y éstos se controlan mediante reglamentos específicos, ello a causa de grave escasez del agua existente en la zona o porque haya afectaciones a su calidad.

En cambio, en una zona de reserva SÍ se permite la explotación y el aprovechamiento de una porción o la totalidad del agua disponible para prestar un servicio público o cuando el Estado determine explotar dichas aguas por causa de utilidad pública.

En pocas palabras, los decretos firmados por Peña transforman zonas en las que NO se permitía la explotación o aprovechamiento del agua, en zonas en las que se puede explotar con ciertas limitaciones.

Los decretos corresponden a 10 diferentes zonas y ríos: Grijalva-Usumacinta (Chiapas, Tabasco y Campeche); Papaloapan (Oaxaca, Puebla y Veracruz); Pánuco (Estado de México, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas y Nuevo León); Costa Chica de Guerrero y Costa Grande (Guerrero y Oaxaca); San Fernando Soto la Marina (Tamaulipas y Nuevo León); Santiago (Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, San Luis Potosí, y Zacatecas); Actopan-Antigua (Veracruz y Puebla); Costa de Jalisco (Colima y Jalisco); y Ameca (Nayarit y Jalisco).

¿Esto se aprobó durante el partido México vs Alemania?

NO, los decretos fueron firmados el 5 de junio y publicados en el Diario Oficial de la Federación el 6 de junio; sin embargo, la noticia comenzó a difundirse el día del encuentro.

¿Quitar la VEDA significa PRIVATIZAR?

Sin duda esta es la parte que más polémica ha generado.

Por un parte, CONAGUA asegura que los decretos  fundamentados en la Ley de Aguas Nacionales (LAN) establece que ÚNICAMENTE se puede reservar agua para consumo humano, para el medio ambiente y para la generación de energía hidroeléctrica gubernamental; por lo que NO puede concesionarse para un uso diferente.

Por el contrario, el organismo asegura que los decretos permitirán preservar el medio ambiente y garantizar el agua para el consumo humano de 18 millones de habitantes que aún no nacen, en una proyección a 50 años.

La CONAGUA se defendió diciendo que para tomar dicha determinación se realizó un largo proceso donde participaron diferentes actores sociales y se contó con la asesoría de organismos internacionales como el World Wildlife Fund (WWF), organismo que de hecho celebró dichos decretos:


En un comunicado, el WWF ASEGURÓ que sólo una cantidad MÍNIMA del agua de las 295 cuencas puede ser consecionada, mientras que la gran mayoría estaría reservada para asegurar el abastecimiento del vital líquido:

“70% en promedio, o hasta a el 93% en algunos casos, queda protegido para el ambiente, por lo que no puede ser extraído para ningún tipo de uso; 1% queda reservado para asegurar el abastecimiento por el crecimiento de la población al 2070 de las ciudades listadas en cada decreto… El 29%, y solo el 3% en algunos casos, del total del agua restante es susceptible de ser concesionado por el Gobierno para cualquier actividad”.

¿Por qué se habla entonces de PRIVATIZACIÓN?

Una de las organizaciones más activas en México en defensa del derecho de los ciudadanos al agua es AGUA PARA TODOS, Elena Burns, integrante de dicho colectivo, compartió su punto de vista en una entrevista exclusiva para Quinto Poder y aclaró, porque algunos académicos y organizaciones de la sociedad civil alertan sobre la posibilidad de privatización a partir de dichos decretos:

“En más de seis años, andando por todo el país, hemos visto como la CONAGUA ha estado promoviendo el acaparamiento, el despojo, la clandestinidad, la impunidad, la corrupción, la opacidad, una violación descarada de los derechos de las poblaciones marginadas… Con estos decretos se levantó la veda a volúmenes que se liberan precisamente en cuencas en donde hay grandes empresas mineras, petroleras, de fracturación hidráhulica; actividades que requieren de muchísima agua. Es impresionante, se entregaron un tercio de país a empresas mineras, entonces vamos viendo lo que está implicando: las mineras ponen un pozo ultra profundo, los pozos o manantiales del pueblo se quedan secos, se empiezan a contaminar los ríos”.

Hay que recordar que la polémica técnica conocida como fracking consiste en fracturación hidráulica de rocas a profundidades de entre mil y cinco mil metros para extraer gas. Para hacerlo, se inyecta una mezcla de agua, arena y más de 750 sustancias químicas altamente tóxicas a alta presión que rompen las rocas; es por eso que dicha técnica requiere grandes volúmenes de agua.

De acuerdo a los decretos firmados por Peña, en estas cuencas se han establecido tres tipos de reservas: para los usos doméstico, público urbano y ambiental o para conservación ecológica.

Elena Burns destaca que el decreto no es en sí privatizador, sino que abre la puerta a ese tipo de prácticas:

“El uso público urbano ahí se explica que va a los gobiernos estatales, los gobiernos estatales han estado en estos años promoviendo trasvases que son asociaciones públicas-privadas, esto es una privatización y también los gobernadores han promovido la privatización del agua en las principales ciudades de Quintana Roo, Puebla, Veracruz, han intentado en Baja California, lo han hecho en Coahuila. NO ES QUE EL DECRETO PRIVATICE EL AGUA, PERO EL DECRETO ES PARTE”.

ELENA BURNS
FOTO: THE GUARDIAN

¿Cómo ves?

Finalmente, Burns sugiere estar muy pendientes de lo que ocurra a partir de la firma de dichos decretos, pues las siguientes acciones de gobiernos y organismos gubernamentales, serán determinantes.

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